“Soda Stereo me pareció siempre una porquería”, la antigua grieta rockera que reabrió Germán Daffunchio
Despreciando a la banda de Cerati (aunque lo elogia como solista), el líder de Las Pelotas reavivó una polémica que parecía definitivamente superada
¿Quién dijo que la rivalidad entre bandas era cosa del pasado en el mundo del rock? No es nuevo, claro, empezando por el duelo más clásico del género (¿Beatles o Rolling Stones?). O, para traerlo a nuestro rock nacional habría que mencionar el duelo que hacia mediados de los ‘70 supieron protagonizar los fans del Flaco Spinetta contra los fieles a Charly García, nada explosivo por cierto, como sí lo fue a mediados de los ‘80 el que enfrentó de un lado a los seguidores de Sumo y en la vereda de enfrente a los fans de Soda Stereo. Dicho en otros términos: ¿la autenticidad frente a la estética pop?
Las declaraciones del músico hallaron eco inmediato entre los usuarios de redes sociales, reabriendo la conocida rivalidad entre el ethos “barrial” y el universo estético de Soda Stereo. Daffunchio insistió en que, durante la época de Sumo y bajo la conducción de Luca Prodan, la escena del rock nacional se dividió en dos campos enfrentados.
Recordó: “En la época de Sumo había dos lados. Uno era el de la cara bonita, el peinadito prolijo, que podría representar Soda Stereo; del otro lado estábamos nosotros. Éramos el opuesto, otra cosa”.
Al profundizar en su análisis, el cantante vinculó la expansión continental de Soda Stereo con una estrategia orientada al mercado regional. Subrayó que ese fenómeno, junto con bandas como Virus y Los Enanitos Verdes, insufló vida al llamado “rock latino” y permitió la conquista de Latinoamérica.
Para Daffunchio, sin embargo, esa apertura se produjo a través de canciones que consideró “livianitas” y distantes del contexto social y cultural de su propio origen. Así lo sintetizó: “Ellos eran lindos, toda esa cuestión. Muy alejado de la realidad de donde veníamos nosotros”. Aunque su juicio sobre Soda Stereo resultó implacable al expresar: “A mí nunca me gustó, me pareció siempre una porquería. Demasiado careta”, el músico distinguió la obra en solitario de Cerati al calificarla como “otra música, mucho más interesante”.
Daffunchio ejemplificó su mirada a través de una comparación entre dos canciones, representativas de las diferencias conceptuales entre ambas bandas. Recordó: “Mientras nosotros cantábamos ‘La rubia tarada, bronceada, aburrida, pregunta ¿por qué te pelaste?’, ellos cantaban ‘Oh, oh, oh, nada personal’”.

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