De la pesca al romance: Ángela Torres y Marcos Giles protagonizaron una salida inolvidable en la costa
El streamer y la cantante registraron el paseo en un video viral, donde la paciencia y el humor dejaron ver el costado más natural e íntimo de ambos ante sus fans
Desde la primavera pasada, la cercanía y las miradas entre Ángela Torres y Marcos Giles comenzaron a dar qué hablar en el universo de Luzu. Lo que al principio eran solo bromas al aire y guiños cómplices se transformó, con el paso de los días, en un fenómeno que atrapó a los fans y generó expectativa en redes sociales. La química entre la cantante y el streamer, sumada a los clips virales y los rumores de romance, hizo que cada aparición juntos se convirtiera en tendencia. Ahora, ya entrado el 2026, la pareja eligió compartir con sus seguidores una salida a pescar, mostrando un costado lúdico y divertido de su relación que terminó de conquistar al público.
La salida sirvió para mostrar el costado más cotidiano y natural de la dupla, que alterna entre el trabajo, la exposición mediática y los momentos de ocio en la Costa Atlántica. Lejos de los sets de grabación y los programas en vivo, Ángela y Marcos se permitieron disfrutar y reírse de sí mismos, sumando puntos con un público que agradece la autenticidad.
La relación entre ambos, sin embargo, viene alimentando la expectativa de los fans desde hace meses. En diciembre, poco antes de cerrar el año, la tensión romántica alcanzó un nuevo pico en uno de los programas más vistos de la señal. Durante esa emisión, Nico Occhiato invitó a Davo Xeneize, quien no dudó en proponer lo que todos esperaban: el famoso “beso Margelita”.
Ángela aceptó el desafío sin dudar, mientras el equipo celebraba la posibilidad de ver en vivo ese esperado encuentro. Pero Marcos, entre risas y cierto nerviosismo, prefirió no apurarse: “¿Pero un beso en la boca? No, no hay chance. No lo agrandemos mucho. Te dije ayer que no, gordo. Beso en la boca es un montón”. Su respuesta dejó en claro que, para él, los gestos más íntimos merecen un espacio y un momento especial. Ángela, lejos de quedarse callada, fue frontal. “Un montón es esta performance, yo pensé que tenías ganas de darme un beso. Yo estoy esperando este beso hace muchísimo tiempo”, confesó, generando aún más expectativa. Sin embargo, Marcos fue honesto: “Pero demos un beso real en la realidad, que también me lo viene negando. ¿Por qué el primer beso va a ser expuesto?”. Momi Giardina, fiel a su estilo, remató: “Porque acá se expone todo”.
El clima de novela romántica subió la temperatura en el cierre del año, cuando Ángela dejó de lado su look habitual y se vistió de blanco para protagonizar una falsa boda con Teo en la terraza del edificio. La escena, cargada de guiños a la ficción y dramatismo, incluyó la clásica pregunta del oficiante: “¿Alguien se opone a la boda?”. Entre música de fondo y la expectativa de los presentes, la tensión creció hasta el desenlace.
Fue entonces cuando Marcos, visiblemente conmovido, se animó a expresar lo que sentía: “Angélica, ¿sabés lo que siento? Cuando te veo, se me explota el pecho, por favor”. Ángela respondió con sinceridad: “A mí también me pasa lo mismo, pero no…”. “¿Y entonces?”, insistió Marcos. “Me da pena hacerle esto”, dudó ella, mientras él acorralaba: “¿Por lástima vas a dejar de amar? ¿Por qué no te entregás al amor de una vez?”.

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