Delincuentes ingresaron a una distribuidora de alimentos en Jujuy y se llevaron $10 millones
Todo salió a la luz cuando un empleado llegó y descubrió la puerta trasera abierta, pero no forzada. Este no es el primer robo millonario que se registra en la provincia
Un nuevo episodio de robos millonarios en Jujuy situó a la localidad de El Carmen en el centro de la preocupación por la creciente inseguridad. El caso más reciente involucró a una distribuidora de alimentos y bebidas ubicada sobre la Ruta Provincial N.º 42, donde los delincuentes sustrajeron una caja fuerte con más de 9 millones de pesos y cerca de 600 mil pesos de la caja registradora, alcanzando un botín cercano a los 10 millones de pesos. La magnitud del golpe, así como la metodología aplicada, intensificó las investigaciones ante la inquietud de la comunidad local.
El aumento de hechos de esta naturaleza no se limita a El Carmen. En Libertador General San Martín, un grupo armado protagonizó otra incursión durante la madrugada en una vivienda del barrio Las Lomas. Cinco personas, vestidas con ropa de grafa, ingresaron armadas y amenazaron a una familia compuesta por dos mujeres, un hombre y cuatro menores, a quienes encerraron en una habitación. Los intrusos se llevaron una suma que superaría los 30 mil dólares y cerca de 2 millones de pesos, además de las llaves de un camión y una camioneta pertenecientes a la familia.
Antes de abandonar la escena, los asaltantes también sustrajeron accesorios de las cámaras de seguridad del domicilio, presumiblemente con la intención de eliminar pruebas del hecho. Hasta el momento, no se han reportado personas demoradas o detenidas por este asalto, mientras que el avance de la investigación se mantiene bajo reserva.
El fenómeno de la inseguridad se extendió incluso a instituciones religiosas. El Santuario de Río Blanco sufrió un nuevo robo. Los delincuentes aprovecharon la puerta lateral ubicada en un rincón del templo para acceder durante la siesta y se apropiaron de una consola de sonido y tres micrófonos nuevos.
El párroco Germán Maccagno precisó: “Fue a la siesta. Entraron por una puerta lateral”. Agregó, además, que estos hechos no son aislados: “Siempre hay de estos que andan buscando cosas para seguramente venderlas y hacer otras cosas”, comentó, y reflexionó sobre la cantidad de incidentes similares registrados en el santuario: “Calculamos que capaz que es el mismo muchacho, no sabemos porque nadie vio nada y en ese sector por donde entró tampoco hay cámaras”.
Maccagno remarcó la preocupación de la comunidad: “La inseguridad preocupa porque en cualquier momento pueden robar cosas mucho más valiosas. Lo que pasa es que el santuario está abierto para que la gente pueda ir a rezar tranquilamente y se meten con facilidad”, declaró a Todo Jujuy.

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