Ya hay más de 3.500 hectáreas afectadas por los incendios en Chubut y el pronóstico complica el control del fuego

El operativo desplegado en áreas pobladas y de significativo valor ambiental enfrenta obstáculos climáticos y geográficos: no se esperan lluvias significativas. En pocos días hubo más de 3 mil personas evacuadas

La provincia de Chubut enfrenta uno de los incendios forestales más graves de las últimas dos décadas, con más de 3.500 hectáreas afectadas y miles de personas evacuadas ante el avance incesante del fuego sobre zonas pobladas y de alto valor ambiental. Las autoridades provinciales y nacionales, junto a organismos especializados, despliegan desde hace días un operativo de magnitud inédita, condicionado por una combinación de sequía histórica, altas temperaturas y vientos persistentes, condiciones climáticas que complican cada intento de control, según el análisis de Parques Nacionales y del Comité de Emergencias.

El incendio, que comenzó el 5 de enero en áreas cercanas a Puerto Patriada y al lago Epuyén, responde al patrón de grandes desastres forestales, debido a que, tras expandirse rápidamente por matorrales y bosques andino-patagónicos, reapareció en zonas previamente intervenidas por las cuadrillas de combate contra el fuego.

La topografía agreste, con pendientes y valles de acceso limitado, sumó desafíos logísticos para los más de 300 brigadistas y voluntarios, apoyados por la mayor cantidad de medios aéreos de los últimos años, según resaltó Torres. Estos incluyeron aviones hidrantes de provincias como Córdoba, Santa Fe, Río Negro, Neuquén y Santiago del Estero —incluido el Boeing 737 Fireliner con capacidad de descarga de 15.000 litros—, junto a dos aeronaves provenientes de Chile.

A pesar de este panorama, en la tarde del viernes, una leve mejora meteorológica permitió reabrir la Ruta 40 al tránsito vehicular. Aunque la vía se encuentra bajo monitoreo estricto, dio cierto respiro a los combatientes.

Sin embargo, la situación sigue marcada por la incertidumbre, ya que no se esperan lluvias significativas y se pronostican vientos más intensos durante el fin de semana, especialmente en los horarios de mayor actividad del fuego.

Para este sábado se espera una máxima de 25 °C y vientos de 41 km/h, sin probabilidades de lluvias. Esta jornada será crítica por la intensificación de los vientos y el sostenimiento de temperaturas superiores a la media. Por este motivo, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) se vio obligado a activar una alerta naranja por calor extremo en el sector oeste de la provincia.

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