Ricardo Darín: “Esto de saber que vamos a ser abuelos en febrero es algo absolutamente maravilloso”
El actor habló sobre la profunda transformación familiar próxima a ocurrir. Sus palabras transmiten entusiasmo genuino y una ilusión especial ante los grandes cambios personales
Ricardo Darín hizo una aparición poco habitual en la escena social de José Ignacio durante la inauguración de un local en la costa, donde acudió acompañado por su esposa y rodeado de amigos y curiosos. El reconocido actor argentino repasó los altibajos de su último año, marcado por momentos de tristeza y alegría, y destacó el impacto que ha tenido en su vida la expectativa de su primer nieto, un acontecimiento que, según confesó, ha cambiado por completo sus prioridades.
El propio Chino Darín, su hijo, le comunicó la noticia en una etapa delicada. “Me pidió que no dijera nada hasta que se confirmara, después de los tres meses. Así fue. Por supuesto, eso me valió algún reproche en mi casa, pero tenía que respetar su pedido”, comentó. “No lloré, pero estoy emocionado y bastante en calma. Seguramente voy a llorar porque soy llorón”, añadió.
Al hablar sobre su vínculo con José Ignacio, Darín recalcó su apego a la tranquilidad y la vida sencilla de este balneario. “Antes era un lugar donde la gente venía por buenos restaurantes y el trato amable; ahora se transformó en un sitio obligado. Nosotros estamos en una casa tranquila, bien encanutada”, compartió. “Me quedaría a vivir acá. Amo profundamente este lugar, amo este país y su gente, y en especial todo lo que hemos vivido en esta casa que nos hicimos de a poco.”
Durante la pandemia, el actor y su familia permanecieron en el balneario. “Fue lo mejor que me pudo pasar por el tema de la distancia social: solo Flor y yo, caminando con los perros por la playa, sin cruzarnos con nadie que nos dijera que no se podía hacer”, recordó. Cada vez que los compromisos laborales se lo permiten, regresa rápidamente para disfrutar del anonimato y el ambiente relajado.
Consultado sobre su amistad con la actriz uruguaya China Zorrilla, se mostró profundamente conmovido. “La China era única, única… no quiero llorar, no me hagas llorar ahora, por favor.”
El recuerdo de Zorrilla se mantiene vivo en un objeto especial: “Estaba en Madrid cuando se fue de gira. Una periodista uruguaya me recogió un pétalo de una rosa del ataúd de la China, me lo plastificó y me lo envió. Es algo que llevo conmigo siempre.”

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