Dormir mal en Año Nuevo: cómo resetear el sueño después de las fiestas
Las celebraciones de fin de año suelen impactar los horarios de y la calidad del descanso debido a cambios en las rutinas y las agendas atareadas
Durante la época de fiestas y especialmente hacia el Año Nuevo, el descanso nocturno suele verse alterado por múltiples factores. Las celebraciones, los compromisos sociales y las cenas abundantes provocan que las rutinas habituales se modifiquen, dejando al sueño en un segundo plano. Según advierten especialistas en salud, el desvelo, la irregularidad de horarios y el exceso de estímulos propios de estas fechas terminan impactando en la calidad y cantidad de horas dormidas, afectando tanto el bienestar físico como el mental.
El incremento en el número de compromisos y el estrés característico de la organización de las fiestas también desempeñan un papel relevante en la interrupción de los patrones de descanso. La presión social por cumplir con múltiples actividades y la planificación de celebraciones pueden elevar los niveles de ansiedad, lo que a su vez dificulta la relajación y el inicio del sueño, enunciaron profesionales en la revista Evolution Advance.
Además, el consumo de alimentos procesados, junto con bebidas azucaradas y alcohólicas, frecuentes en estas fechas, obliga al cuerpo a esforzarse más en la digestión, favoreciendo la aparición de molestias nocturnas como la acidez y el reflujo, que perjudican la continuidad del sueño, destacaron expertos consultados por CNN.
El uso extendido de dispositivos electrónicos y la sobrestimulación resultante de la exposición a luces intensas y pantallas antes de dormir son otros elementos que contribuyen a la alteración del descanso. El acceso permanente a teléfonos, computadoras y televisión, sumado a la tendencia a trasnochar, especialmente entre adolescentes, afecta la producción de melatonina, la hormona que regula el ciclo sueño-vigilia. Todo esto, según los expertos, se traduce en un retraso del reloj biológico y en la dificultad para retomar los hábitos habituales de descanso una vez que concluye el periodo festivo.
Recuperar el patrón de sueño habitual luego de un periodo de celebraciones requiere la aplicación de pautas concretas adaptadas a la transición entre el desorden festivo y la rutina. Al concluir las fiestas, muchas personas experimentan una marcada dificultad para conciliar el sueño y despertarse a la hora deseada, lo que se traduce en fatiga diurna y baja productividad. Ante este escenario, los especialistas sugieren una serie de acciones diseñadas para facilitar el “reseteo” del reloj biológico y retomar el ciclo de descanso reparador.
Uno de los primeros pasos consiste en restablecer horarios fijos para dormir y despertar, procurando que la diferencia entre los días laborales y los fines de semana no supere una hora. Este ajuste progresivo contribuye a que el cuerpo recupere su ritmo circadiano natural, facilitando la sincronización entre el reloj interno y las exigencias diarias, recomiendan los especialistas consultados por Evolution Advance. Acompañar este proceso con la reanudación de rutinas previas a la hora de acostarse, como realizar actividades relajantes, ayuda a preparar al cerebro para el descanso.

Los comentarios están cerrados.