Pese a la volatilidad cambiaria, el carry trade ganó en 2025: qué diferencia hicieron los que saltaron entre el dólar y el peso

La operatoria con tasas de corto plazo volvió a mostrar fortaleza, mientras que los activos locales sufrieron bruscas oscilaciones a lo largo del año

En 2025, el carry trade logró un retorno total del 10,3% en dólares contado con liquidación (CCL) pese a la marcada volatilidad de los mercados financieros argentinos y la inestabilidad del tipo de cambio. El análisis difundido por GMA Capital, la consultora dirigida por Nery Persichini, reveló que la estrategia de inversión basada en aprovechar tasas locales cortas volvió a dar resultados positivos luego de un 2024 excepcional, cuando este tipo de operatoria arrojó un rendimiento del 40 por ciento. Aunque, a diferencia de lo que sucedió el año pasado, en este 2025 la estrategia de apostar por ganancias en dólares con tasas en pesos fue exclusivamente para valientes.

La evolución de los retornos en dólares de los principales activos locales, como el AL30, el TO26, el S&P Merval y el índice TAMAR, reflejó la volatilidad extrema del año. El informe puntualizó que “inversiones estrella como el AL30 llegaron a estar un 20% abajo durante el año, a pesar de estar finalizando en puestos destacables”. Las acciones argentinas atravesaron momentos de corrección profunda, sobre todo después de la elección en la Provincia de Buenos Aires, cuando llegaron a perder hasta un 50% de su valor en dólares antes de recuperar parcialmente el terreno perdido.

Los bonos largos en pesos, como el TO26, también sufrieron embates fuertes, principalmente por la suba de tasas que se desató tras el desarme de las LEFI y la incertidumbre electoral. El documento de GMA Capital subrayó que “el título TO26 sirve de testigo: pasó de rendir una TNA del 30% previo al desarme de las LEFI a tocar un pico del 65% antes del apoyo explícito de EEUU, perdiendo en ese trayecto un 30% en moneda dura”.

El año estuvo signado por tres hitos clave: el inicio de la Fase 3, el denominado Liberation Day, la salida de las LEFI y un calendario electoral de alta intensidad. Cada uno de estos factores incidió de manera directa en el humor inversor y en la formación de precios de los activos. La consultora remarcó que “la dinámica local estuvo marcada a fuego por tres hitos ineludibles: el inicio de la Fase 3 (coincidente con el Liberation Day), la salida de las LEFIs y el intenso calendario electoral”.

En ese contexto, no todos los instrumentos en pesos resultaron igualmente afectados. Las inversiones de corto plazo, como los plazos fijos y los fondos de money market, resistieron mejor las turbulencias, especialmente entre agosto y octubre. De acuerdo con el informe, “la clave para salir ileso estuvo en la selectividad y en un timing preciso. Mientras que los movimientos bruscos de la tasa resultaron perjudiciales para los títulos de largo plazo, terminaron siendo un viento de cola para los instrumentos de devengamiento”.

El fenómeno fue especialmente notorio durante los meses previos a las elecciones, cuando los plazos fijos capturaron tasas reales que llegaron a tocar el 40% anual. La estrategia de carry trade, basada en el aprovechamiento de tasas cortas, permitió a los inversores obtener un rendimiento superior al de buena parte de los activos tradicionales, aunque sin alcanzar el nivel extraordinario de 2024. Según GMA Capital, “esta maniobra no marcaba dos años en terreno positivo desde el bienio 2016-2017”.

Los comentarios están cerrados.