05:43Agustín Salvia, de la UCA: “La caída de la desocupación no es un indicador positivo, no se están creando puestos formales”

El director del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) hizo un balance del panorama económico de este año y contó sus perspectivas para 2026. “Hay una uberización del mercado de trabajo”, destacó

El 2025 dejó en evidencia las tensiones y limitaciones del modelo económico y social. Las expectativas iniciales de una recuperación sostenida dieron paso a un escenario de estancamiento y persistencia de problemas estructurales. La caída del consumo, el aumento de la informalidad laboral y la no generación de empleo formal quedaron en el centro del debate y atravesaron la vida cotidiana de las familias argentinas.

¿Qué balance hace de este año en términos sociales y económicos?

— Fue un año en el que se esperaba que el proceso económico aportara una mayor estabilidad e incluso una recuperación capaz de reducir de manera más genuina la pobreza y la indigencia, y de mejorar el consumo.

Pero el “verano” financiero y económico se extendió solo hasta fines del 2024 o los primeros meses de este año, y luego derivó en un escenario de estancamiento. El impulso inicial se frenó, pese a que puedan aparecer datos que muestren crecimiento o algún rebote. De este modo, empiezan a evidenciarse problemas estructurales del modelo político, económico y financiero.

¿La mayor estabilidad económica se traduce en una mejora en la percepción de los hogares?

— Lo peor, en términos del impacto sobre el ánimo de la sociedad argentina, fue a fines de 2023 y comienzos de 2024, y esa situación hoy está lejos de reflejarse en el clima socioeconómico.

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