Prácticas virales para dormir mejor: opiniones de especialistas y cuál es la evidencia científica
El uso de aceites esenciales, la cinta adhesiva en la boca o el consumo excesivo de melatonina, generan preocupación entre médicos, quienes advierten sobre la falta de respaldo y los posibles riesgos para la salud
Cuando un paciente anuncia haber dormido mejor gracias a un truco visto en redes, los médicos escuchan, evalúan y a menudo descubren detrás de esa tendencia una moda sin respaldo científico, potencialmente riesgosa.
El neumonólogo David Beuther, profesor en National Jewish Health de Denver, relató a Medscape: “A menudo encuentro alentadora la información confiable que circula en la red, pero me preocupa la velocidad con la que puede propagarse la desinformación”.
El empleo de aceites esenciales en formato de aerosol o tópicos se promueve en redes como un auxiliar seguro para conciliar el sueño. Las publicaciones suelen mencionar variedades como lavanda o eucalipto y sugieren que la inhalación o la aplicación dérmica pueden facilitar el descanso.
No existen estudios robustos que respalden estas afirmaciones ni consenso médico sobre su eficacia o seguridad.
El consumo de bebidas no alcohólicas diseñadas para promover el sueño es una de las tendencias más replicadas en comunidades digitales.
Apodadas “sleepy girl mocktails”, estas mezclas incluyen ingredientes variables como jugos, sales minerales, suplementos de magnesio o melatonina en polvo. El atractivo radica en la facilidad de preparación y la promesa de un efecto inmediato.

Los comentarios están cerrados.