MasterChef Celebrity: Marixa Balli puso a todos a bailar y la intuición de Evangelina Anderson definió la gala
Luego del golpe de suerte de la modelo, los participantes soltaron tensiones con música, risas y el contagioso ritmo de “La cachaca”
Una noche de emociones fuertes se adueñó de la cocina de Masterchef Celebrity, donde el sabor, la música y la danza se mezclaron para romper la tensión. La sexta gala de eliminación de la temporada no fue una noche cualquiera. El jurado lanzó un reto distinto: los participantes debían cocinar un plato libre utilizando el disco de arado, lo que abrió el juego a una dimensión desconocida.
Las emociones seguían subiendo y la presión en las hornallas no aflojaba. Desde las alturas, la conductora Wanda Nara se unió a los salvados y marcó el tono: “No puedo creer la suerte que tuviste”, le soltó a Anderson nada más verla. Ella, aún incrédula, admitió que ni en sueños imaginó un desenlace así. Abajo, los minutos corrían contra el destino de los que seguían en peligro.
Pero el clima tenso se quebró de pronto. La conductora del ciclo decidió regalar un respiro a los presentes: apeló a la música e invitó a Marixa Balli a cantar “La cachaca”. Esa chispa bastó para contagiar de alegría el ambiente. Los que estaban a salvo en el balcón no solo la ovacionaron, sino que todos intentaron aprender el paso de baile y lo pusieron en práctica allí mismo. Entre risas, voces y pasos improvisados, la cocina dejó por un instante de ser un campo de batalla para ser una fiesta.
La noche de MasterChef Celebrity descubrió que la suerte, el ingenio y el sentido del ritmo pueden ser claves inesperadas para sobrevivir al rigor de la competencia.
Tras ello, además, el estudio vivió una emoción muy particular. Es que, tal como había adelantado en una nota con A la Barbarossa, la influencer Valentina Cervantes finalmente comunicó su decisión de abandonar el certamen culinario para regresar a Londres y reencontrarse con sus hijos y con Enzo Fernández, su pareja y futbolista del Chelsea.
La escena se vio este miércoles y terminó con todos en el estudio llorando. Todo ocurrió minutos después de que la modelo presentara su plato, que terminó siendo el último dentro de la competencia. A la hora de la devolución, y visiblemente quebrada, Valu pidió la palabra y anunció su despedida: “Me cuesta un montón, pero me tengo que ir de la competencia. Hasta acá llegué, porque mi familia me necesita. Mis hijos, más que nada, quieren estar tanto con la mamá, que soy yo, y el papá juntos. Ese es el motivo por el que me voy”, dijo entre lágrimas. Su voz se quebró por completo y por unos segundos no pudo continuar hablando.

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