Por qué las pinturas infantiles pueden parecerse más a las de Jackson Pollock que las de los adultos

Una investigación científica en los Estados Unidos identificó diferencias visuales y compositivas entre pinturas infantiles y adultas. Por qué los resultados abren nuevas perspectivas sobre creatividad, percepción estética y potencial terapéutico

¿Pueden las pinturas de niños parecerse más a las de Jackson Pollock que las realizadas por adultos? Un reciente estudio de la Universidad de Oregon, en los Estados Unidos responde que sí.

Todos utilizaron pintura líquida sobre hojas de papel extendidas en el suelo. Para los investigadores, aspectos como el equilibrio biomecánico inciden en los resultados.

El análisis se centró en la densidad y el recorrido de la pintura en cada obra. En el estudio, los investigadores señalaron: “al integrar el análisis multifractal con el análisis de lacunaridad, mostramos que las pinturas de los niños se caracterizan por dimensiones fractales más pequeñas y parámetros de lacunaridad mayores que las de los adultos”.

Jackson Pollock fue un pintor estadounidense nacido en 1912, reconocido como uno de los principales exponentes del expresionismo abstracto.

Su obra sobresalió por el uso de la técnica del “dripping” o vertido, en la que deja caer, salpica o derrama pintura sobre grandes lienzos extendidos en el suelo.

Así, logró composiciones dinámicas y densas, llenas de líneas, manchas y salpicaduras, sin una figura central ni jerarquía espacial marcada.

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