Violencia en el fútbol infantil: un árbitro tuvo que salir escoltado tras ser agredido por padres en Rosario
La jornada deportiva en una liga infantil rosarina derivó en una pelea cuando varios adultos ingresaron al campo de juego para increpar al juez del encuentro, generando una situación que obligó a interrumpir el partido y pedir apoyo policial
Un partido de fútbol infantil correspondiente a la categoría 2017, disputado entre Adir y Unión y Progreso en el predio de la Agrupación Deportiva Infantil Rosario (ADIR), terminó con un episodio de violencia que derivó en la intervención de la policía. El hecho ocurrió en la sede ubicada en Bordabehere al 4100, en la ciudad de Rosario, durante una jornada deportiva donde los protagonistas eran niños de apenas ocho años.
De acuerdo con su testimonio, los niños fueron testigos directos de la situación. En la cancha, además del árbitro, se encontraban los planteles de ambas instituciones y también el hijo del propio juez, de siete años. “Los niños vieron a los padres pelearse. Es el deporte que eligen sus hijos, por culpa de los grandes esto termina de una manera fea que no es ejemplo de nada”, expresó Montoya, visiblemente consternado.
Ante el altercado, desde la organización del evento se activó el protocolo correspondiente. Se realizó un llamado al 911 y los agentes llegaron al lugar en cuestión de minutos. “Como responsables de la institución local debemos preservar al árbitro, por lo que se convocó a la Policía. Gracias a eso pudimos darle seguridad al árbitro, que se pudo ir”, explicó el dirigente.
Según detalló, los padres involucrados reclamaban la devolución del valor de las entradas, exigencia que fue aceptada por la institución como una forma de descomprimir la situación. “Querían seguir generando problemas, reclamaban la entrada, les devolvimos la entrada. Hicimos todo para que no se genere una discusión mayor”, relató.
El partido formaba parte de la liga oficial, lo que implica que habrá sanciones para el club visitante. Montoya confirmó que se comunicó posteriormente con el presidente de Unión y Progreso, quien no pudo estar presente por razones laborales, pero con quien mantiene una buena relación. “Tenemos buena relación con la mayoría de los clubes y es así como tiene que ser. Esto no es una guerra, es venir a disfrutar lo que más nos gusta, que es el fútbol, y enseñar valores a los pibes”, sostuvo.
En relación al abordaje institucional ante este tipo de episodios, Montoya explicó que cada inicio de temporada se realiza una charla con los padres de los jugadores. Allí se repasan cuestiones de comportamiento, reglamentos y sanciones. “Todos los años, cuando arranca el año de jornada anual de fútbol, se les da una charla a los papás, sobre todo a los nuevos. Más que nada en el tema de las sanciones. El club que generó esto va a tener una sanción lamentable”, indicó.

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