Cinthia Fernández compartió su proyecto contra los deudores de alimentos y causó revuelo entre sus seguidores
En plena emisión de streaming, la bailarina dio detalles sobre una propuesta que desató un debate entre los usuarios
El recorrido académico de Cinthia Fernández en la carrera de Derecho trajo aparejado no solo un crecimiento personal, sino que también despertó en ella un interés genuino por transformar la realidad a través de propuestas concretas. Orgullosa de sus avances en la facultad y con el impulso que la caracteriza, la bailarina decidió lanzarse a diseñar su primer proyecto vinculando el estudio y su experiencia personal como madre. Entusiasta y fiel a su estilo frontal, Cinthia compartió públicamente los detalles de la iniciativa que busca hacer ruido en el debate social.
Reafirmando la raíz de su propuesta, Fernández remarcó: “Si vos tenés para llenarle el tanque a tu auto, ¿por qué no tenés para llenarle la heladera a tu hijo?”. La frase, simple y contundente, dejó claro el espíritu de justicia y la mirada social que busca impulsar con su iniciativa, marcada por la experiencia propia.
Las reacciones no tardaron en viralizarse. La idea de la mediática generó debates intensos en redes sociales, entre defensores y críticos. Comentarios como “Amo esta idea”, “Cinthia sabe de lo que habla porque lo vivió”, “¿Y si probamos pidiendo que la justicia funcione?”, “Esto se llama justicia social”, compartieron espacio con otros más filosos: “Por favor, no la dejen hablar más”, “Vive en Narnia”, “Una iluminada total”. Una vez más, Cinthia se encontró en el centro de la conversación pública.
Detrás de su cruzada, hay una historia personal de lucha. Durante años, la mediática vivió en carne propia el conflicto con los deudores de alimentos: su expareja y padre de sus tres hijas, Matías Defederico, mantuvo un extenso litigio con ella luego de su separación en 2018. Recién en diciembre pasado, Cinthia logró firmar un acuerdo que, más allá de cerrar una etapa de desgaste judicial, le devolvió una tranquilidad largamente anhelada.
“Cuánto tiempo esperé decir esto. Nadie nos regaló nada. Estos son sus derechos”, publicó en sus redes celebrando la obtención del título de propiedad de su hogar. Y no dudó en aclarar detalles: “Nadie le sacó la casa a nadie, siempre fue mi casa, una mitad me correspondía por bien conyugal, la otra mitad se pasó a nombre de mis hijas para poder cobrar la deuda que se contrajo desde el minuto cero que nos separamos, y saldar la deuda futura de alimentos que jamás se iba a pagar hasta la mayoría de edad”.
En un tono reflexivo, Fernández señaló que este avance no fue producto de favores o solidaridad, sino del cumplimiento de lo que corresponde por ley. “Esto es lo que correspondía, no fue un regalo. Se me pusieron condiciones que elegí aceptar, como pagar una suma ‘X’ de dinero o levantar embargos (entre otras cosas) para poder lograr esta firma”. Destacó, además, que el acuerdo incluyó continuar asumiendo todos los gastos de sus hijas, como lo hizo desde el primer día post divorcio, pero que ahora le garantiza estabilidad y mayor previsibilidad para el futuro.

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