“Queremos competir con reglas claras y parejas para todos”: la visión de un empresario textil ante el auge importador
El titular del Grupo Ritex y miembro del Movimiento Industrial, Andrés Ekserciyan, se refirió a la competencia de productos que ingresan desde plataformas chinas. También insistió en la necesidad de avanzar en las reformas estructurales
Ante un escenario en el que la apertura de las importaciones hizo que explote la demanda de productos de plataformas chinas, como Shein y Temu, varios referentes de la industria textil y de la indumentaria iniciaron una batalla para lograr que el Gobierno imponga controles al ingreso de esta mercadería, que entra al país a precios irrisorios. En medio de esta discusión, también el presidente de Mercado Libre, Juan Martín de la Serna, dijo recientemente que el ingreso masivo de productos de bajo costo desde China genera una competencia desigual y enfatizó que “el mercado se abrió indiscriminadamente”.
La entrevista puso en primer plano la voz del sector productivo. Ekserciyan pertenece a una empresa familiar con sede en la provincia de La Rioja, emplea a mil personas y cuenta con hilandería, tejeduría y tintorería. Al abordar la problemática de las plataformas internacionales que ofrecen productos a precios bajos, Ekserciyan enfatizó las dificultades para igualar las condiciones de competencia. Mencionó el caso de Shein y la llegada de mercancías importadas, que ingresan al país sin cumplir controles sobre calidad ni sobre las condiciones laborales en su origen. “No se puede competir con eso, o no se puede competir con las reglas que tenemos hoy”, afirmó Ekserciyan en función del contexto actual de la industria.
Precio versus calidad
La intervención del empresario incluyó una explicación sobre la carga fiscal y las trabas de acceso al crédito que afectan a las pymes industriales. “Los sectores productivos somos quienes más necesitamos competitividad” sostuvo. También remarcó que el esquema impositivo en Argentina requiere una simplificación que no castigue la producción. Opinó que no se trata de eliminar impuestos, sino de distribuirlos mejor. Planteó diferencias notorias respecto de los modelos fiscales y crediticios de los países vecinos, donde las tasas para créditos industriales pueden superar el 60 o 70%, mientras que en la Argentina solo alcanzan entre el 3 y el 4%. Para Ekserciyan, esta disparidad contribuye a la falta de incentivos y a la dificultad para sostener puestos de trabajo.
Durante la entrevista, los periodistas consultaron sobre los canales de diálogo con el Estado. Ekserciyan consideró fundamental establecer una mesa con todas las partes involucradas: “Deberíamos sentarnos entre todos”. La discusión, según el empresario, debe trascender el ámbito sectorial e involucrar cuestiones centrales a nivel nacional, discutiendo temas “para los próximos treinta años”.
La experiencia cotidiana con plataformas de comercialización digital representa un eje de conflicto para las industrias intensivas en mano de obra. Relatos sobre la calidad de los productos, la ausencia de controles y la dificultad para reclamar o devolver artículos adquiridos en el exterior ilustraron la distancia entre el consumidor y las empresas nacionales. Ekserciyan enfatizó que a muchos consumidores les llega un producto de mala calidad o incluso una estafa, sin mecanismos efectivos para resolver el problema.
El empresario reafirmó la necesidad de poner en valor la producción nacional: “Hay que empezar a darle valor a lo que se produce en el país, ahí está el diferencial”. La discrepancia de precios entre la ropa fabricada en el país y la importada, así como el acceso a productos internacionales a precios bajos, configura una tensión constante para el consumidor y para la cadena productiva.

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