Milei avisó que sostendrá las bandas cambiarias pero la presión para levantar el cepo a las empresas irá en aumento

El Gobierno quiere evitar la volatilidad cambiaria para sostener la desinflación, pero los mercados exigen una reducción gradual de los controles para promover inversiones reales y financieras

El Gobierno no quiere sorpresas con el tipo de cambio y Javier Milei avisó que las bandas cambiarias continuarán hasta el 2027. En el mismo sentido ya se había manifestado el titular del Tesoro norteamericano, Scott Bessent. Sin embargo, los controles cambiarios que aún persisten, en particular para las empresas, podrían seguir un camino distinto.

Mantener el cepo sin flexibilizarlo presenta una serie de inconvenientes. El primero es que le impediría a la Argentina volver a la categoría de mercado emergente. Según estimó el JP Morgan en un informe reciente, esta recategorización generaría nuevos flujos al mercado de acciones por USD 2.600 millones de manera casi automática. Sucede que los grandes fondos de inversión internacionales deberían replicar en sus carteras la participación que el merado local tendría en el índice MSCI emergentes (0,5% del total) o bien en el MSCI Latinoamérica (con un peso de 6,3%).

Pero más allá de las inversiones financieras, también se apunta a que la liberación del cepo es un paso necesario hacia una mayor normalización de la economía argentina. En ese sentido, el gobierno de Milei eligió otro orden que la experiencia de Mauricio Macri.

En la gestión que arrancó en 2015 se liberaron todas las restricciones cambiarias de la noche a la mañana. Sin embargo, nunca se pudo alcanzar el superávit fiscal. Esta vez fue exactamente al revés. Desde el primer mes de gestión que las cuentas públicas están en equilibrio, pero el cepo se va levantando con lentitud e incluso con algunos retrocesos en el camino.

Un dato importante es que mantener el esquema de bandas no es incompatible con seguir liberando las restricciones para el acceso al mercado cambiario. El Gobierno se mantiene firme en la idea de dar previsibilidad respecto a la cotización de dólar. No obstante, muchos analistas creen que sostener un ajuste de las bandas al 1% mensual conspira contra otro de los objetivos centrales que hay para el 2026, que es la acumulación de reservas.

Con este escenario y la necesidad de captar más inversiones, todo indica que el camino para seguir flexibilizando los controles cambiarios continuará aunque no está claro a qué ritmo.

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