Julieta Prandi habló del rechazo judicial a la prisión domiciliaria de su ex marido, condenado por abuso sexual: “No la merece”

La conductora opinó sobre el fallo adverso que recibió Claudio Contardi por parte del Tribunal en lo Criminal N° 2 de Campana y advirtió que el recluso está en falta con la cuota alimentaria

Luego de que el Tribunal en lo Criminal N° 2 de Campana rechazó el pedido de prisión domiciliaria presentado por la defensa de Claudio Contardi, ex marido de Julieta Prandi, quien cumple una condena de 19 años por abuso sexual agravado, la modelo, actriz y conductora habló con el programa A la tarde (América TV). Abordada por el cronista, manifestó su rechazo absoluto a cualquier posibilidad de prisión domiciliaria para su ex marido: “No la merece”. Y a continuación, afirmó: “Cuando sos culpable y se demostró que lo sos, no tendrías por qué tener ese privilegio”.

Además, ante la consulta sobre la intención que tendría Contardi de trabajar vendiendo servicios gamer, mencionó: “Ni idea de lo que quiere hacer. De momento, se tiene que ocupar del acuerdo, tiene que pagar la cuota alimentaria que está de vuelta en falta”.

Los jueces fundamentaron su negativa en la persistencia del peligro de fuga, la gravedad de los delitos cometidos y el hecho de que el domicilio propuesto para la prisión domiciliaria —una vivienda en el barrio privado Septiembre, en Escobar— coincide con el lugar donde ocurrieron los abusos denunciados por Prandi. El tribunal sostuvo que “no han desaparecido las condiciones que justifican el encierro de Contardi”, por lo que resulta conveniente que continúe sometido a la medida cautelar vigente, con el objetivo de asegurar los fines del proceso. Además, la pena en expectativa fue uno de los argumentos principales para mantener la prisión efectiva.

El sufrimiento vivivo por Julieta Prandi se remonta a hechos ocurridos entre 2015 y 2018, aunque la denuncia formal se presentó en 2021 ante la UFI N° 4 de Escobar. Prandi relató que, tras mudarse a un country en Escobar, su entonces esposo comenzó a ejercer un control estricto sobre su vida, alejándola de sus seres queridos, impidiéndole manejar y obligándola a cambiar su número de teléfono. Las agresiones verbales y físicas se intensificaron tras el nacimiento del primer hijo de la pareja y, según el expediente judicial, Contardi utilizaba amenazas y manipulaciones psicológicas, incluso valiéndose de su rol como pai de la religión umbanda para intimidarla. Entre las frases denunciadas por Prandi figuran amenazas directas y comentarios destinados a infundir miedo y sumisión.

La condena a 19 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal agravado por causar un grave daño en la salud mental de la víctima fue dictada el 13 de agosto de 2025, tras un proceso judicial que, según la propia Prandi, representó un calvario de una década.

La resolución judicial fue recibida por Prandi como un reconocimiento a su lucha y a la de quienes atraviesan situaciones similares, destacando la importancia de la visibilización y el acompañamiento social en casos de violencia de género y abuso.

Los comentarios están cerrados.