05:24Un sector sindical presiona para suspender el congreso de la CGT y habrá una negociación clave para evitar la ruptura
Este miércoles deberá elegirse la nueva cúpula cegetista, pero unos cinco gremios poderosos plantearán que sigan los líderes actuales por 6 meses para que “dirigentes de experiencia negocien la reforma laboral”. Las razones ocultas de una feroz pelea
¿La nueva CGT puede romperse antes de nacer? Las intrigas, presiones y jugadas al límite se convirtieron, como nunca, en protagonistas de la elección de la próxima conducción cegetista en el congreso de este miércoles, donde se perfila un triunvirato con algunas caras renovadas, aunque recrudecieron los viejos instintos rupturistas del sindicalismo.
¿Por qué la resistencia a Jerónimo? Algunos le achacan el hecho de provenir de un gremio “chico” (aunque no lo es tanto porque tiene 16 mil afiliados) y otros lo critican por episodios vinculados con su pasado al lado de Pablo Moyano, aunque, en el fondo, lo que rechazan “los Gordos” y el barrionuevismo es que líder de los empleados del vidrio es el candidato de Gerardo Martínez (UOCRA) y sospechan que será clave para que la nueva CGT sea dialoguista y no implacable ante Javier Milei.
En realidad, ese argumento no tiene bases sólidas y parece esconder antiguas diferencias personales entre los jefes de la CGT, ya que Jerónimo también es respaldado por todo el sector independiente (además de Martínez, Andrés Rodríguez, de UPCN, y José Luis Lingeri, de Obras Sanitarias) y uno de sus principales aliados es un dirigente del transporte de perfil duro como Juan Pablo Brey (aeronavegantes). Además, en las últimas semanas mantuvo reuniones en las que consiguió el aval de unos 40 sindicatos de un amplio espectro: hay ex “pablomoyanistas”, dialoguistas y kirchneristas.
Hoy, la pelea sindical muestra dos polos de posiciones irreconciliables y un desenlace imprevisible: todo puede terminar en un acuerdo, en una votación entre dos listas en el congreso de la CGT o en una fractura explícita.
Quien está en el medio de ambos sectores, por ahora, es Hugo Moyano: desde cada fracción aseguran que el líder de Camioneros está de su lado, pero él insiste en ser “el factor de equilibrio para garantizar la unidad”, como dijo hace una semana ante sus colegas de la Confederación de Trabajadores de los Hidrocarburos, Energía, Combustibles, Derivados y Afines (CATHEDA).
Ese mensaje fue interpretado como la confirmación de que quiere que Octavio Argüello (Camioneros) siga en el futuro triunvirato de la CGT, una postura que algunos consideraban inaceptable porque buscaban una renovación en la cúpula cegetista, pero que hoy casi todos dan como altamente probable para ponerse a Moyano de su lado y saldar la interna sindical.

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