La baja de tasas comienza a llegar a las empresas, pero de forma gradual: cuándo podría impactar en la reactivación
La liquidez aumentó y las tasas empezaron a descender a partir de varias medidas adoptadas por el Gobierno, pero los empresarios remarcaron que el efecto sobre la producción y el crédito se dará de manera lenta
La reducción de las tasas de interés en pesos comenzó a sentirse en el mercado, impulsada por un aumento de la liquidez tras la liberación de pesos en la última licitación de deuda, lo que podría intensificarse tras la decisión del Banco Central (BCRA) de flexibilizar los encajes bancarios. El proceso todavía es incipiente y se desarrolla en un contexto de cautela, donde las decisiones monetarias se miden frente al dólar y a la evolución política de las próximas semanas.
En la Unión Industrial Argentina (UIA), los empresarios analizaron el nuevo escenario y coincidieron en que el centro de las preocupaciones pasó a ser el nivel de actividad. Su titular, Martín Rappallini, coincidió en que la recuperación requiere una reducción sostenida del costo financiero. “Muchos sectores están muy caídos. Lo que hace falta es que vuelva el crédito, que se reactive para que haya ventas”, dijo. Agregó que “los últimos dos meses mostraron un frenazo terrible y cuando todos ven un posible desorden financiero, la reacción inmediata es ir al dólar”.
Rappallini explicó que el crédito es decisivo una vez que se logra reducir la inflación. “Cuando bajás la inflación, el crédito es el gran motor de la economía. Es importante bajar el costo del dinero para que la gente pueda acceder. Ya no hay gasto público ni emisión; la reactivación tiene que venir por el crédito”, indicó. Recordó que durante la primera parte del año, sectores como el automotriz y el de electrodomésticos habían mostrado un crecimiento sostenido gracias a los préstamos.
Por su parte, Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, y miembro del comité ejecutivo de la institución fabril explicó que “hace unos meses, el eje estaba puesto en equilibrar la cancha con las importaciones y el dólar barato, pero hoy la prioridad es que el mercado vuelva a tener actividad”.
Drescher señaló que “las pymes están contra las cuerdas por las tasas y por el freno en la actividad” y que el orden de urgencias cambió. “La primera prioridad es el nivel de actividad, la segunda el tema cambiario, y la tercera las reformas estructurales. Pero si no hay movimiento interno, ninguna reforma alcanza”, expresó. Consideró que “la tasa debería bajar al 30 o 35% para que sea levemente positiva; así mejorará la actividad. Si bajan las tasas y el Tesoro empieza a comprar dólares, esos pesos vuelven a la economía y producen reactivación”.
Desde el sistema bancario, fuentes del sector señalaron que el problema principal no fue tanto el nivel de las tasas sino su volatilidad. “La tasa de cauciones o pases, la tasa corta, se movió mucho. Esperamos que con la nueva integración diaria de encajes empiece a estabilizarse”, explicaron. Según estimaron, la modificación anunciada por el BCRA “es un paso hacia la normalidad”.

Los comentarios están cerrados.