El policía que usó cuatro presos como mozos en su casamiento quedó más complicado

La Justicia de La Pampa ratificó la condena contra Cristian Martín Galván, ex jefe de la subcomisaría de Lonquimay, por el delito de abuso genérico de autoridad

La Justicia de La Pampa confirmó en las últimas horas la condena al policía que sacó a cuatro presos de una subcomisaría para que trabajaran en su casamiento, un caso que generó polémica en la provincia.

La decisión estuvo a cargo de los jueces María Paola Frigerio y Mauricio Federico Piombi, quienes rechazaron todos los planteos de la defensa, que había intentado anular la condena alegando irregularidades en el proceso y una supuesta falta de pruebas firmes.

Los hechos probados

Los magistrados destacaron que el juez de primera instancia, Andrés Olié, había dado un análisis minucioso de los testimonios de los agentes y de los presos, y que no hubo contradicciones graves entre los hechos expuestos en la acusación y los que finalmente se dieron por probados.

“El magistrado brindó fundamentos suficientes de por qué dio preponderancia a un testimonio por sobre otro”, sostuvo el tribunal, remarcando además la dificultad de obtener relatos claros por tratarse de detenidos.

El 31 de mayo de 2024, Cristian Galván, entonces jefe de la subcomisaría de Lonquimay -un pueblo de dos mil habitantes ubicado sobre la ruta nacional 5, a unos 65 kilómetros de Santa Rosa, capital de La Pampa-, organizó su fiesta de casamiento en un pub ubicado a solo una cuadra de la dependencia policial.

Ese día, cuatro presos (Manuel Urrutia, Claudio Araneda, Denis Álvarez Pérez y Oscar Dante Sánchez) bajo su custodia fueron llevados hasta el salón sin autorización judicial para cumplir tareas de mozos, asadores y encargados de la limpieza.

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