Cerró la filial argentina de un histórico proveedor de la industria automotriz y 150 personas fueron despedidas
La compañía decidió cerrar su operación local y quedarse sólo con la comercialización de productos. Qué implica en términos de empleo la decisión de la marca de origen sueco
La recurrente falta de competitividad internacional de la industria argentina volvió a mostrar su peor efecto este lunes, al conocerse la decisión de SKF Industrial Americas y Australia de cerrar la operación industrial nacional que se desarrollaba en la emblemática planta de Tortuguitas, provincia de Buenos Aires.
Oficialmente, Manish Bhatnagar, presidente de SKF Industrial Americas y Australia, declaró que “tras una evaluación exhaustiva de diversas soluciones alternativas, finalmente no se pudo identificar una opción viable para mantener las operaciones de la planta de Tortuguitas. La decisión de cerrar la planta fue, sin duda, difícil, pero es necesaria para garantizar la competitividad global de SKF a largo plazo”. También expresó el profundo agradecimiento al personal que trabajó en la compañía durante los últimos años.
Según pudo saber Infobae de fuentes del sector industrial, luego de varios años evaluando constantemente los resultados de la planta argentina, la decisión final de casa matriz de cerrar la operación industrial se habría tomado en 2023, cuando el gobierno de Alberto Fernández restringió los pagos al exterior para los insumos y productos importados. Desde entonces, la compañía se habría focalizado en la reconversión del negocio local de modo de no afectar la continuidad de la provisión al mercado argentino, ya que la marca no se va del país y la comercialización continuará con productos importados.
La empresa destacó en su comunicación a la prensa que la decisión se tomó tras un exhaustivo análisis estratégico y operativo de diversos factores económicos, de producción y de mercado. “Las actividades de fabricación en la planta de Tortuguitas cesarán de inmediato y la producción se transferirá a otras plantas de la red global de SKF”, señalaron.
El sector industrial automotriz y autopartista viene reclamando una urgente modernización de las condiciones para producir y exportar, no sólo las referidas a la carga impositiva que es motivo de charla en cada encuentro de los ejecutivos de las empresas con el Gobierno, sino también de otras variables como tener empleados en la Unión Obreros Metelúrgicos (UOM), que se rigen por convenio de 1975 y que tiene menos flexibilidad y capacidad de adaptación que esquemas laborales de otros países, y a la expansión de la competencia con productos provenientes de China.
“Es una pena este anuncio. Lamentablemente es otro caso que se suma a las más de 50 empresas autopartistas que cerraron su actividad industrial en los últimos 15 años. Debemos replantearnos la fuerte necesidad de avanzar cuanto antes en reformas estructurales que nos permitan ganar competitividad productiva, sin exportar impuestos y con esquemas laborales modernos y adaptados a las nuevas tecnologías”, declaró a Infobae Juan Cantarella, presidente ejecutivo de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), entidad que nuclea a los autopartistas que producen en el país.

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