La romántica ceremonia de Paz Cornú en República Dominicana para renovar votos con Diego Orden: “Fue un día mágico”

La diseñadora y el modelo sorprendieron a sus seguidores con una emotiva celebración frente al mar Caribe, donde la familia y el amor fueron los grandes protagonistas

En un entorno paradisíaco frente al mar Caribe, la diseñadora Paz Cornú protagonizó una ceremonia íntima y luminosa junto a su marido, el modelo y contador Diego Orden, y sus hijos. La ocasión fue doblemente especial: además de renovar sus votos, coincidió con el Día de la Madre, lo que le dio al encuentro un tono profundamente emotivo y familiar.

Después de la ceremonia, la familia se trasladó a la playa para realizar una sesión de fotos más relajada. Allí se los vio corriendo descalzos por la arena, entre risas y abrazos, en una secuencia que podría resumirse como una postal de amor y complicidad. “Fue un día mágico. Renovar votos con mi marido, celebrar el Día de la Madre y hacerlo junto a mis hijos fue mi manera de volver a elegir el amor y agradecer por todo lo vivido”, expresó Paz al finalizar el evento.

La diseñadora, que desde hace años combina su faceta creativa con la maternidad, destacó la emoción de compartir un momento tan importante con sus hijos. En las imágenes se la ve abrazándolos, jugando y disfrutando del mar Caribe con naturalidad. Lejos de la solemnidad de una boda tradicional, el encuentro tuvo un espíritu cercano y familiar, en el que los niños fueron protagonistas tanto como los adultos.

El escenario elegido fue un complejo rodeado de vegetación tropical y aguas turquesas, ubicado en Punta Cana. Allí se montó una ambientación delicada con flores blancas y verdes, una estructura de madera y caminos de pétalos. Todo fue pensado con sobriedad para dejar el protagonismo a la historia de la pareja, que se casó originalmente en abril de 2019 y hoy reafirma su unión tras más de una década juntos.

Tras los votos, Paz posó frente al mar con un segundo look: un traje de baño negro con aberturas, flores en el cabello y lentes de sol. En esa serie de fotos se la ve relajada, sonriente y plena, disfrutando de un momento de conexión personal. La secuencia captura una dualidad que la representa: la diseñadora consagrada, pero también la mujer que encuentra equilibrio en lo cotidiano, entre la familia y su pasión por el diseño.

Las fotos finales, tomadas al atardecer, condensan el espíritu de la jornada: los niños jugando en la arena, la pareja abrazada bajo el cielo cambiante y una sonrisa compartida que parece decirlo todo. No hubo ostentación ni artificio: solo la felicidad simple de una familia unida y el deseo de seguir eligiéndose, ahora con una nueva historia por delante.

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