El Gobierno tuvo que cancelar toda su agenda por la muerte del Papa y diseña otra hoja de rutaPor Julián Alvez
El Ejecutivo estudia cómo será el viaje oficial al Vaticano para el funeral del Sumo Pontífice. La sesión por $Libra se caería. Están en estudio algunas medidas de reconocimiento a Francisco
El presidente Javier Milei tenía planeado arrancar la semana con diversas apariciones vinculadas al panorama electoral y partidario. Todo eso quedó descartado luego de enterarse -casi a las tres de la mañana- del fallecimiento del papa Francisco, un cimbronazo que no era esperado por nadie en el Gobierno y que obligó a reconfigurar toda la agenda oficial.
“Los siete días de duelo te cierran cualquier posibilidad de todo. Se reanuda la agenda la semana que viene. Pero mientras tanto, perfil bajo”, describen cerca del Presidente. Por esa misma razón es que la Jefatura de Gabinete no pudo comunicar ni con un tuit la visita del gobernador de Chaco, Leandro Zdero, que firmó un acuerdo para avanzar la construcción de un acueducto en su provincia.
Durante las primeras horas de la mañana la Casa Rosada tuvo poco movimiento. Tampoco hubo representantes del Poder Ejecutivo Nacional en la misa que se dio esta mañana en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, la más importante del país y la que dirigía el papa Francisco antes de irse al Vaticano en 2013. “No nos dio el tiempo. Iba a ir alguien, pero estuvimos con reuniones”, contó una persona involucrada en estas conversaciones.
El ritmo comenzó a aflorar en la sede del Ejecutivo pasado el mediodía. Allí estaban presentes la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el asesor presidencial, Santiago Caputo; y todo el equipo de comunicación y prensa presidencial. Uno de los funcionarios más importantes que dio el presente en Balcarce 50 fue el secretario de Culto y Civilización, Nahuel Sotelo, quien es el que tiene el diálogo más fluido de todo el Gobierno con los representantes de la Iglesia Católica. Conversó tanto con la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), a cargo de monseñor Marcelo Colombo, así como con el Arzobispado de Buenos Aires, liderada por Jorge García Cuerva.
“Es un día muy triste para el pueblo argentino”, dijo, en primer término, Sotelo, que reveló que habrá una comitiva “reducida” de parte del gobierno nacional. “Es una cuestión de sentido común. Antes viajaban de a 200, 100 o 50 funcionarios. Será preservando el respeto de quien fue el argentino más importante de la historia”, agregó.
El secretario de Culto y Civilización será uno de los que esté en esa delegación. Por supuesto, los hermanos Milei también se harán presentes y todavía estaba por definirse a cuantos más se le hacía extensiva la invitación. La última vez que lo vieron al Papa fue en junio del año pasado, cuando se realizó el G7 de Italia. En febrero de ese mismo año habían ido especialmente al Vaticano.

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