Darín contó cómo fue el desafío de llevar El Eternauta a la pantalla: “Lo disfruté tanto como lo padecí”Por Sebastián Volterri
El actor brindó detalles de la versión para plataformas de la mítica historieta creada por Hector Oesterheld
En la antesala de uno de los estrenos más esperados del año, El Eternauta, la mítica obra de la historieta argentina que llega a la pantalla de Netflix el próximo 30 de abril, Ricardo Darín se explayó en una entrevista íntima y reveladora. Fue durante su paso por California Secreta, el ciclo que conduce Sebastián De Caro por Vorterix, donde el actor argentino más reconocido a nivel internacional abrió su corazón y compartió detalles del rodaje, su vínculo con el personaje y el enorme peso emocional que implicó ser parte de esta producción monumental.
“No lo había leído en su totalidad ni nada que se le parezca”, confesó Darín sobre la historieta original. “Hace unos diez años me convocaron un productor y un director que querían llevar El Eternauta al cine. Me regalaron la colección completa, y ahí me enganché. Pero por temas de derechos, el proyecto no prosperó. Se truncó. Y quedó en pausa, como algo pendiente”.
La historia, sin embargo, dio un giro inesperado cuando apareció la propuesta de Netflix y Bruno Stagnaro. “Lo primero que les dije es que no tenía la edad del protagonista. Se los planteé con total honestidad, pero me respondieron que la idea era traer la historia al presente. Eso me entusiasmó, aunque con cierta prudencia: nunca había hecho ciencia ficción. Cuando empecé a reunirme con Bruno, me di cuenta de que estaba ante alguien brillante, muy humano. Me encantó él y su visión. Tuvo la generosidad de dejarme participar desde la génesis del proyecto, lo cual fue clave para entender los aspectos técnicos y artísticos desde el principio”.
Uno de los momentos más anecdóticos de la charla fue cuando Darín recordó con humor –y algo de resignación– las discusiones que tuvo con el director por el emblemático traje del personaje. “Me peleé mucho con Bruno por eso. Él quería que usara un gamulán, yo pedía algo más liviano. Imaginate, el traje, el casco, el arma… era un infierno. Pero se empecinó, y hoy tengo que decir que tenía razón. Es un detalle clave, porque en la historia los personajes usan lo que encuentran, no tienen un traje especial. ¡Y termina nevando en pleno verano en Buenos Aires! Todo tiene sentido”.
La exigencia física y emocional del rol también fue tema de conversación. “Actuar en estas condiciones no es fácil. Hay muchas cosas en juego. Por eso agradecí estar desde el comienzo, pude ver qué se priorizaba en la puesta y eso me sirvió muchísimo. Ya tenía información antes de entrar a escena. El equipo es impresionante, todos pusieron el cuerpo, el alma, el talento. Y cuando te toca estar al frente, sentís que no podés fallar. Que el trabajo de toda esa gente depende también de vos. Lo disfruté tanto como lo padecí. Pero estoy profundamente orgulloso del resultado. Creo que hicimos algo muy bueno. Y el elenco… están todos bien. Si no muy bien, mejor”.
A pocas semanas del estreno, El Eternauta promete ser no solo una serie de alto impacto visual, sino también un acontecimiento cultural y político. Una adaptación contemporánea de una obra que supo marcar a generaciones, ahora de la mano de uno de los intérpretes más queridos y respetados del país.

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