El vice del BCRA dijo que la economía crece “sin desequilibrios como los que en el pasado alimentaron expectativas de devaluación”

El vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, dijo que la política monetaria que conduce la entidad permitió que la Argentina supere shocks internos y externos recientes sin grandes disrupciones, lo que permite prever que este año el país pueda crecer sin tener en el horizonte el temor a una crisis cambiaria como las que plagaron a la economía local en las últimas décadas.
El funcionario fue uno de los oradores del 43° Congreso Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), celebrado este martes en el Centro de Convenciones Buenos Aires porteño.
Ante un auditorio de ejecutivos de finanzas de las principales empresas del país, Werning subrayó el carácter inédito del momento que atraviesa la economía nacional. “Este año la economía argentina estará creciendo sin un desequilibrio externo, como los que en el pasado han alimentado expectativas de devaluación”, afirmó. Para el vicepresidente del BCRA, el actual contexto difiere de ciclos anteriores en los que los desequilibrios en la balanza de pagos impulsaron escenarios de tensión cambiaria.
El número dos del BCRA analizó el desempeño de la economía frente a shocks internacionales y remarcó que Argentina muestra resiliencia y capacidad de adaptación. En su exposición, apuntó a la importancia de consolidar la senda de crecimiento sin replicar errores de etapas previas. “Esa novedad no es solo reflejo de la variación coyuntural de precios de exportación, también se arraiga en un cambio estructural de las cantidades exportadas, sean estas del sector pujante, como la energía y minería, sectores competitivos como el agroindustrial, sectores innovadores como los servicios tecnológicos o segmentos tradicionales de la industria”, puntualizó.
Según Werning, la economía nacional registra cifras récord en ventas al exterior. “Argentina está batiendo récords de exportaciones en todos los rumbos. El encendido del motor exportador no es casualidad, es consecuencia de una apuesta a favor de mayor previsibilidad jurídica, menor carga impositiva, mayor flexibilidad de asignación de recursos, eliminación de restricciones financieras y un impulso a la apertura de nuevos mercados”, enumeró el funcionario en el panel del IAEF. Desde su perspectiva, estos factores permitieron consolidar una base sólida para la estabilidad macroeconómica.
Uno de los puntos salientes del discurso de Werning giró en torno al fenómeno exportador. El vicepresidente del BCRA describió el proceso como resultado de una gestión orientada a garantizar la “sostenibilidad externa del crecimiento económico”. A su juicio, este proceso se apoya en varios pilares.

“El primer pilar, y principal, es la defensa del ancla fiscal, el principal determinante de nuestro déficit de cuenta corriente. Cuando uno mira la historia económica, puede ver una correlación muy estrecha entre déficit fiscal y nivel de déficit de cuenta corriente”, sostuvo Werning. Así, vinculó la disciplina fiscal con la capacidad de evitar desequilibrios que en otras etapas derivaron en crisis cambiarias.
El segundo pilar, según el funcionario, reside en la estabilidad del financiamiento externo, con la inversión extranjera directa como componente principal. El tercer elemento destacado apunta a la promoción del ahorro doméstico y la repatriación de capitales de residentes. “Este último pilar se ampara en un sistema de competencia de monedas que no depende de un seguro de cambio y no fomenta un multiplicador de argendólares”, detalló Werning.
Durante el panel, el vicepresidente del BCRA insistió en que la dinámica exportadora responde a decisiones de política económica más que a factores coyunturales. “El encendido del motor exportador no es casualidad, es consecuencia de medidas que apuntan a dotar de previsibilidad y competitividad a la economía argentina”, remarcó.
Al referirse a sectores concretos, Werning enumeró a la energía, la minería, la agroindustria, los servicios tecnológicos y segmentos industriales tradicionales entre los protagonistas de la expansión exportadora. Según su análisis, la diversificación de la canasta exportadora refuerza la capacidad del país para sostener el crecimiento sin incurrir en desequilibrios recurrentes.
Werning profundizó sobre la importancia de mantener una política fiscal prudente como mecanismo para evitar desbalances en la cuenta corriente. “La defensa del ancla fiscal es el principal determinante de nuestro déficit de cuenta corriente”, enfatizó. En este sentido, el funcionario vinculó la historia económica argentina con la reiteración de episodios de déficit fiscal y desequilibrio externo.
La correlación entre ambos fenómenos, según argumentó, constituye una advertencia para la gestión de las finanzas públicas. “Cuando uno mira la historia económica, puede ver una correlación muy estrecha entre déficit fiscal y nivel de déficit de cuenta corriente”, reiteró Werning, reforzando el mensaje sobre la centralidad de la responsabilidad fiscal.

En el segundo eje de su presentación, el vicepresidente del BCRA destacó la estabilidad del financiamiento externo como requisito para consolidar el proceso de crecimiento. Puso el foco en el rol de la inversión extranjera directa y la necesidad de establecer condiciones que promuevan la entrada de capitales productivos.
Por su parte, el tercer pilar mencionado en el discurso resalta la promoción del ahorro interno y la repatriación de fondos. Werning explicó: “La promoción activa del ahorro doméstico y repatriación de capitales de residentes se ampara en un sistema de competencia de monedas que no depende de un seguro de cambio y no fomenta un multiplicador de argendólares”.
El análisis de Werning sobre la matriz exportadora incluyó referencias a la diversificación sectorial y la búsqueda de nuevos mercados. El vicepresidente del BCRA remarcó que el desempeño exportador de la Argentina responde a un proceso de transformación estructural, más allá de las oscilaciones de los precios internacionales.
“El encendido del motor exportador no es casualidad, es consecuencia de una apuesta a favor de mayor previsibilidad jurídica, menor carga impositiva, mayor flexibilidad de asignación de recursos, eliminación de restricciones financieras y un impulso a la apertura de nuevos mercados”, señaló Werning. Para el funcionario, la diversificación y la innovación en sectores como los servicios tecnológicos y la industria consolidan una base sólida para el crecimiento.
Las exportaciones energéticas y mineras, junto con la agroindustria, ocupan un lugar central en la estrategia oficial. Werning subrayó que el récord en exportaciones refleja el impacto de políticas orientadas a la competitividad y la apertura, más allá de factores coyunturales. “Argentina está batiendo récords de exportaciones en todos los rumbos”, reiteró ante el auditorio del IAEF.
En el tramo final de su exposición, Werning dedicó un apartado al tercer eje de su presentación: la continuidad de las políticas cambiaria y monetaria del Banco Central. El vicepresidente del BCRA subrayó la importancia de sostener un marco de previsibilidad y reglas claras en el ámbito monetario y financiero.
Werning sostuvo que la competencia de monedas y la eliminación de restricciones financieras representan elementos clave para consolidar la estabilidad y fomentar el ingreso de divisas. De acuerdo con su visión, la gestión de la política monetaria debe orientarse a fortalecer la confianza y garantizar la consistencia entre los distintos instrumentos de regulación.
Durante su intervención, Werning evitó anticipar cambios en el rumbo de la política monetaria y defendió la continuidad de los lineamientos vigentes. El funcionario insistió en que la credibilidad del régimen cambiario y el estímulo al ahorro interno constituyen pilares para asegurar la sostenibilidad del crecimiento económico.

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