Cómo manejar en días de lluvia: qué hacer para evitar accidentes y viajar más seguro

Con la llegada de abril y el otoño, en Argentina comenzó la habitual temporada de lluvias que afectan a buena parte del país, con muchas precipitaciones de variada intensidad que se suelen extender durante varios días consecutivos.
En estas circunstancias, manejar un automóvil se convierte en una tarea que requiere un poco más de paciencia, precaución y de una mayor capacidad para administrar el tiempo y la velocidad.
Cuando llueve, la condición de los neumáticos de ser el único punto de contacto de un vehículo con el piso toma un papel protagónico, casi a la par del correcto uso de los dos pies del conductor. La buena o mala coordinación de ambos puede generar una conducción segura o un accidente de tránsito.

Por ese motivo, hay que estar seguros de que los neumáticos no estén muy desgastados. Para eso, se deben verificar que los tacos de goma que están en el interior de los canales (testigos) no estén al ras de la superficie que toca el piso.
Porque la profundidad de esos canales es la que determina la adherencia al piso. Por esos surcos es por donde se evacúa el agua, por lo tanto, si no son suficientemente profundos, la superficie de las cubiertas no romperá la capa de agua del asfalto y los neumáticos quedarán flotando, fenómeno que se conoce como aquaplanning.
Si ése es el caso, es recomendable no manejar en lluvia, pero si igualmente se decide salir a la calle, la presión de inflado tiene que ser la correcta, la que dice el manual, porque si es menor o mayor, el poco surco que queda tampoco actuará con efectividad. Pero sobre todo, se recomienda circular a menor velocidad para evitar patinamientos inesperados si hay un charco o mayor agua de la normal en algunos tramos. Nunca es recomendable salir a una ruta o autopista con neumáticos muy gastados, pero cuando llueve es más peligroso aún.

Otro aspecto a controlar previamente a salir a la calle con piso húmedo tiene que ver con la visibilidad. En esta época, en la que todavía no hace frío pero hay un porcentaje de humedad muy alto, el empañamiento de los vidrios es menor que en pleno invierno. Sin embargo, es muy importante saber que es probable que al ingresar al vehículo y respirar adentro, los cristales se empañen rápidamente.
En ese caso, lo más efectivo es conectar el aire acondicionado pero con una regulación de la temperatura media o incluso levemente alta, más de 24 °C y con el forzador o motor en alta velocidad. Esto deshumidificará el interior del auto en pocos segundos como para arrancar con buena visibilidad, pero demora probablemente algunos minutos adicionales.
Por ese motivo no hay que estar justo de tiempo. Cuando llueve, todo es más lento, no solo en la calle, sino en la preparación de un viaje seguro.

Lo primero que se debe saber es que no hay que tener miedo de conducir en piso mojado, pero sí es necesario poner toda la atención en el camino y el entorno, porque aun teniendo mucha precaución, los autos, motos o camiones que están delante, a los costados o detrás de uno, pueden no tenerla.
Esto implica dejar más distancia con el auto de adelante. Idealmente, unos 3 segundos garantiza tiempo para frenar, pero esa distancia debe ser mayor aún si se trata de una moto, porque puede sufrir una caída por patinamiento y hay que poder detener el auto a tiempo. También, si es posible, evitar tener un auto muy cerca detrás. Hay conductores que no toman esa precaución, por lo tanto, es preferible correrse a la derecha, dejarlo pasar y seguir evitando esa proximidad que podría terminar en un impacto en caso de una frenada inesperada.
Si se encuentra una calle anegada parcialmente, unos 15 cm es un límite aceptable que permite el paso, pero si hay suficiente profundidad de agua como para levantar una ola baja, es recomendable entrar con velocidad lenta, unos 20 km/h pero que sea constante, sin detenerse. Eso permitirá que no se moje ninguna parte eléctrica del motor que podría generar que se detenga. Al salir de esa zona con mucha agua, hay que usar el freno suavemente apenas sea posible antes de la siguiente esquina, ya que pastillas, discos y cintas pueden estar mojadas y tener una primera frenada poco segura.

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