José Luis Daza, viceministro de Caputo: “El mercado evalúa a la Argentina por su historia, por lo que pasó en años anteriores”

José Luis Daza, viceministro de Economía, afirmó que el riesgo país de la Argentina seguirá en descenso a medida que se consoliden las mejoras macroeconómicas y el respaldo internacional, a la vez que sostuvo que la confianza de los mercados y el apoyo de organismos multilaterales abren una oportunidad inédita para el acceso al crédito y la reactivación de la inversión.
Así lo comentó durante una entrevista en La Nación +, donde defendió que estos avances configuran el escenario más favorable en décadas para el crecimiento sostenido del país.
“En un contexto global de alta volatilidad, Argentina ha logrado pasar de un déficit fiscal crónico y la dependencia de la importación de petróleo a convertirse en un país con superávit y exportador de hidrocarburos”, dijo. Según Daza, Kristalina Georgieva, la directora gerente del FMI destacó recientemente, en una exposición ante los países miembros, que la Argentina fue “el país que más cambió en el mundo”.
El viceministro puntualizó que, en el esquema global por vulnerabilidad fiscal y petrolera en el marco de la guerra de Medio Oriente, ningún otro país replicó esta transformación, lo que explica el nuevo prestigio internacional reflejado en el reciente ciclo de cumbres multilaterales.
Daza aseguró, además, que durante las reuniones del FMI y el G20, el ministro de Economía Luis Caputo “fue felicitado por representantes de distintos países, como símbolo del cambio realizado”. También describió la reacción internacional como “emotiva” y subrayó que Argentina, históricamente identificada por sus malos resultados, es ahora puesta como ejemplo de disciplina y reforma: “Es una satisfacción enorme ver que Argentina pasó a ser el símbolo que indica ‘esto es lo que tienen que hacer los países’”, declaró al programa La Cornisa.

Además, la revalorización del peso argentino despertó comentarios en el plano internacional. Caputo había afirmado previamente que “desde el inicio de la guerra, la moneda argentina fue la que más se apreció”. Daza reafirmó ese dato y agregó que la Bolsa de Buenos Aires se destacó como “una de las que mejor se comportó a nivel mundial” en ese periodo, y la tasa de interés anual cayó del 40 % al 25 %, descenso que atribuyó a la confianza del mercado en una futura baja de la inflación, más que a una decisión administrativa: “Si la baja de tasas no fuera creíble, la tasa de interés a largo plazo habría subido, pero bajó también. Bajaron las expectativas de depreciación y se apreció el tipo de cambio”, explicó.
Frente a la consulta sobre el impacto de estos indicadores en el crédito, Daza respondió que, además de la baja de tasas, se asistió a la reducción del riesgo país hasta niveles cercanos a los más bajos de los últimos años. La clave, enfatizó, es que “los mercados evalúan a la Argentina por su historia”. Esta carga histórica todavía pesa sobre las condiciones de acceso a financiamiento, subrayó, aunque las circunstancias actuales abren una ventana inédita.
El acceso a financiamiento en mejores condiciones se consolidó no solo gracias al Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), sino por el respaldo de MIGA, la rama del Banco Mundial que otorga garantías. Daza resaltó que “MIGA entrega garantías, algo que nunca había hecho”, lo cual permitirá a Argentina obtener préstamos futuros a tasas más bajas.
Daza destacó que el proceso de transformación económica era “absolutamente necesario”, luego de que Argentina registrara “el peor desempeño a nivel mundial en los últimos 75 años” y 15 años sin creación neta de empleo. Reivindicó reformas impulsadas por el gobierno, como la laboral, que consideró esencial para revertir la situación. “Tomamos todas las medidas para acelerar y apoyar la inversión en Argentina”, sostuvo en su diálogo el programa La Cornisa.
En otro tramo de la entrevista, Daza calificó como “extraordinaria” la capacidad del sistema financiero argentino para resistir el “shock más violento de la historia”, en referencia a la masiva dolarización que precedió las últimas elecciones legislativas y que, a juicio de las autoridades, no derivó ni en quiebra bancaria ni en recesión mayor. Remarcó que, pese al golpe sobre la actividad, el sector mostró resiliencia y actualmente se observan, aunque de forma inicial, signos de recuperación.
La expectativa del viceministro, según expresó, es que el riesgo país seguirá disminuyendo hasta alinearse con la mejora de los indicadores macroeconómicos. Daza concluyó que la reactivación del crédito y la estabilidad cambiaria, junto a la baja de tasas, permitirán consolidar el nuevo ciclo de crecimiento que, por primera vez en muchos años, cuenta con el reconocimiento de los organismos globales más exigentes.

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