Menos consumo financiado: en marzo cayeron el crédito con tarjeta y los préstamos personales
El crédito para el público sostiene una tendencia negativa en términos reales. Según datos del Banco Central, la cautela de los bancos y la incertidumbre de los ingresos frenaron el dinamismo que el sector mostró durante el año pasado
Mientras el Gobierno nacional sostiene que el consumo se mantiene en niveles récord, los datos más recientes del Banco Central (BCRA) y el comportamiento del mercado crediticio introducen señales de menor dinamismo durante los primeros meses del año. El crédito al sector privado experimentó una nueva baja en términos reales, aunque el foco de atención se centra hoy en los préstamos personales, una línea que no logra recuperar terreno frente a la inflación.
Desde la consultora señalaron que este comportamiento responde a factores tanto del lado de la oferta como de la demanda, en el caso de los préstamos personales. “Las causas de este freno las podemos analizar desde la perspectiva de la oferta y la demanda de créditos. Por un lado la primera presenta mayor cautela y ha restringido las propuestas al mercado y no se ha generalizado la baja de la tasa de interés. Por el lado de la demanda, se observa una clientela menos proclive a tomar nuevas deudas ante la incertidumbre de los ingresos futuros y el alza de los servicios públicos, el transporte y la energía”, explicó Guillermo Barbero, socio de la consultora.
La excepción son los créditos en moneda extranjera, que en marzo pasado crecieron 5,4% mensual. El saldo llegó a USD 21.336 millones para el total acumulado, presentando un crecimiento interanual del 49,1%, contra los USD 14.307 millones al cierre del mismo mes del año anterior. El 74,1% del total de la deuda en moneda extranjera sigue siendo la línea de préstamos comerciales, los cuáles aumentaron un 8% mensual y un 42,6% anual.
El mal desempeño de los préstamos en pesos se complementa con la evolución de otras líneas vinculadas al gasto cotidiano. De acuerdo con el mismo informe, al cierre del primer trimestre del año, el financiamiento a través de tarjetas de crédito en pesos cayó un 6,8% en términos reales. Es decir, la cartera que se construye a través de este instrumento creció por debajo de la inflación, lo que implica una contracción en el uso del crédito para consumo.
El dato de las tarjetas adquiere relevancia dado que funcionan como uno de los principales canales para costear gastos diarios. De acuerdo con los especialistas, la caída en términos reales sugiere un menor dinamismo en ese tipo de operaciones durante los primeros meses del año, en contraste con los registros del año anterior.
Los datos mensuales de la tarjeta de crédito, sin embargo, muestran matices. En marzo, la operatoria registró una suba nominal del 3,2% respecto del mes anterior, con un saldo total que alcanzó los $24 billones. En la comparación interanual, el incremento fue del 37,8%, frente a los $17,4 billones de marzo del año pasado.

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