Los médicos de la ambulancia que trasladaron a Ángel López informaron sobre un “traumatismo previo”

La pericia forense también detectó golpes en la cabeza del menor. Horas decisivas en la investigación judicial

La muerte de Ángel López, un niño de cuatro años, ocurrida el pasado 5 de abril, es investigada como un posible crimen y en las últimas horas se reveló un informe que incluye datos de los profesionales de la ambulancia que lo trasladó al hospital. El documento reveló la existencia de un “traumatismo previo”, que alimenta las sospechas sobre la familia del menor de edad.

Según el mismo informe, publicado por el Diario Crónica de Comodoro Rivadavia, el niño llegó inconsciente al hospital, sin responder a estímulos y con signos de extrema gravedad. El equipo médico debió realizar maniobras de reanimación, ventilación asistida e intubación de urgencia. Durante el traslado en la ambulancia, ya se le habían practicado masajes cardíacos y se le había administrado medicación para intentar estabilizarlo.

La historia clínica también describe que el menor presentaba un “mal estado general” y “palidez”.

Respecto del dato sobre el traumatismo previo, los investigadores deberán determinar la naturaleza del golpe referido, cuándo ocurrió y si tuvo una relación directa con el paro cardiorrespiratorio que sufrió Ángel.

La madre del niño, Mariela Altamirano, había declarado que su hijo se descompensó mientras dormía en su casa y que falleció poco después en el hospital. Sin embargo, la autopsia preliminar ya había indicado la presencia de lesiones internas en la cabeza del chico, lo que generó sospechas sobre esa versión inicial.

Por otra parte, hoy se conoció que el padre biológico de Ángel, Luis López, presentó una denuncia penal ampliada que no solo apunta a Mariela Altamirano y a su pareja, Maicol González, como responsables directos de un presunto homicidio agravado, sino que también señala una grave corresponsabilidad estatal.

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