En el último año creció 35% el alquiler de cajas de seguridad en el sector privado: cuánto cuestan y qué se espera para este año
La demanda de resguardo patrimonial fuera del sistema financiero tradicional se aceleró en el último año. Cuál es el valor promedio y qué ofrecen los bancos
En el transcurso del último año, el mercado de cajas de seguridad en Argentina experimentó una transformación significativa, impulsada por un cambio en el comportamiento de los ahorristas y una reconfiguración de la oferta financiera tradicional. Según datos de la Cámara Argentina de Empresas de Servicio de Alquiler de Cajas de Seguridad (Caesacs), la demanda de estos espacios de resguardo privado creció un 35% en los últimos doce meses, consolidando una tendencia que promete profundizarse durante 2026.
Juan Piantoni, presidente de Caesacs y directivo de la empresa Ingot, sostiene que este fenómeno implica una consolidación dentro de los servicios financieros no bancarios. Para el directivo, la caja de seguridad ha dejado de ser percibida exclusivamente como un instrumento financiero para transformarse en un servicio de resguardo patrimonial integral.
Según las proyecciones de la cámara, los motores de esta expansión son tres: la mayor penetración del concepto de resguardo en la sociedad, la disminución de la oferta por parte de los bancos tradicionales y la generación de riqueza en determinados sectores, todo bajo un marco de inseguridad persistente. En este sentido, eventos como robos bajo la modalidad de “entraderas” o accidentes domésticos, como incendios e inundaciones, actúan como detonantes para que los usuarios retiren sus valores de sus hogares.
Al respecto, datos de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) revelan que el 75% de las personas en el país mantiene sus ahorros y bienes de valor fuera del sistema bancario tradicional.
A diferencia de décadas anteriores, donde la caja de seguridad estaba vinculada casi exclusivamente al dinero en efectivo o al oro, hoy el uso es mucho más diversificado. Además de divisas, alhajas y joyas, los usuarios utilizan estos espacios para proteger objetos con valor sentimental, como álbumes de fotos o recuerdos, además de documentación crítica como escrituras, discos rígidos con información sensible, claves de billeteras virtuales y otros activos digitales.
Ezequiel Frank, directivo de la firma Tréssor, señala que el potencial de crecimiento es alto debido a que todavía existe un sector de la población que desconoce el funcionamiento de las alternativas privadas.

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