Imputaron a un arquitecto y un ingeniero por el derrumbe fatal en la Ciudad de Córdoba

Un informe técnico determinó que deficiencias en el diseño y control técnico provocaron el colapso del revestimiento en el edificio María Reina V. Los imputados podrían enfrentar penas de entre uno y cinco años de prisión

El avance judicial por el derrumbe en boulevard San Juan al 600, ocurrido en Córdoba el 17 de mayo del año pasado, acaba de sumar un nuevo capítulo: la Justicia provincial imputó por estrago culposo agravado al arquitecto Federico Yáñez, director técnico de la obra, y al ingeniero civil Guillermo Juri, responsable de la construcción del muro de revestimiento. La fiscal Celeste Blasco tomó la decisión tras analizar el expediente y las pruebas recabadas durante casi doce meses de investigación. La instrucción apunta a que ambos profesionales habrían incurrido en un delito contra la seguridad pública por imprudencia, negligencia o impericia en el desarrollo de la obra.

Entre los elementos destacados, el documento estableció que las condiciones climáticas adversas de esa noche actuaron como un factor desencadenante, pero no como la causa principal del colapso.

El análisis pericial puso el foco sobre una serie de fallas estructurales que, según los expertos, resultaban evitables con la aplicación de medidas técnicas adecuadas. En ese sentido, la Fiscalía consideró que tanto Yáñez como Juri tenían la responsabilidad profesional de haber adoptado controles y previsiones adicionales para reducir los riesgos.

Al evaluar la evidencia, el Ministerio Público sostuvo que la conducta de ambos encuadra en la figura penal de estrago culposo agravado, una calificación que de sostenerse podría acarrear condenas de entre uno y cinco años de prisión.

En el avance de la causa, se estableció que los imputados serán indagados en las próximas horas. El proceso, que aún se encuentra en etapa de investigación, busca determinar el grado de responsabilidad de cada uno en el desenlace fatal. Según publicó El Doce, la fiscalía entiende que existió un delito contra la seguridad pública por parte de los profesionales a cargo de la obra, al no haber extremado los controles técnicos que la magnitud del proyecto exigía.

El derrumbe, que tuvo lugar en un bar ubicado en la planta baja del edificio, se produjo cerca de las 23 horas, justo cuando la capital cordobesa atravesaba un evento meteorológico con fuertes ráfagas de viento. Las primeras tareas de rescate estuvieron a cargo de bomberos, personal médico y agentes de Defensa Civil, que se desplegaron rápidamente en la zona.

Los comentarios están cerrados.