Fito Páez se reencontró con el público rosarino en un show para 300 mil personas en el Monumento Nacional a la Bandera
La ciudad vivió una noche marcada por la masiva participación del público, que acompañó al músico en un espectáculo gratuito organizado como cierre de una semana especial
Rosario vivió una de esas noches que quedan grabadas en la memoria colectiva. Frente al río Paraná y con el Monumento Nacional a la Bandera como escenario imponente, Fito Páez protagonizó un recital gratuito que reunió a cerca de 300 mil personas y selló un reencuentro histórico entre el músico y su ciudad natal. La presentación, realizada este domingo, convocó a una multitud que comenzó a concentrarse desde temprano en el parque ubicado frente al monumento, en una postal que con el correr de las horas se volvió cada vez más impactante.
La noche tuvo un fuerte valor simbólico para el músico, que volvió a tocar en su ciudad natal después de recorrer escenarios internacionales. En esta ocasión, el concierto tuvo además un carácter especial: Fito Páez decidió no cobrar honorarios para que el espectáculo pudiera ser abierto y gratuito para todo el público. De ese modo, miles de personas pudieron reunirse frente al monumento y compartir una noche marcada por la música y la emoción colectiva.
El show comenzó con “Tema de Piluso”, una de las canciones más representativas de su repertorio, y el público respondió de inmediato coreando el estribillo “Rosario siempre estuvo cerca”. Desde ese momento, el recital se transformó en un viaje por las distintas etapas de la carrera del artista rosarino, con un repertorio que incluyó algunos de los clásicos más celebrados del rock argentino.
A lo largo de la noche sonaron temas emblemáticos como “Tráfico por Katmandú”, “El amor después del amor”, “11 y 6″, “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, “Fue amor”, “La rueda mágica”, “Circo Beat”, “Brillante sobre el mic”, “A rodar mi vida”, “Ciudad de pobres corazones”, “Del 63″ y “Mariposa Tecknicolor”, entre muchos otros. Cada canción fue acompañada por miles de voces que cantaron al unísono, generando un clima de celebración que se extendió durante todo el recital.
La jornada también contó con una previa musical que acompañó la llegada del público. Desde las 18 se presentó la artista Luisina Cali y luego fue el turno de la banda rosarina Killer Burritos, liderada por Coki Debernardi, que se encargó de calentar el ambiente antes de la aparición del protagonista de la noche.
El evento tuvo además un fuerte respaldo institucional y fue celebrado por las autoridades locales y provinciales. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, destacó el significado del espectáculo para la ciudad y aseguró que la masiva convocatoria reflejaba un nuevo momento para Rosario. “Volvió Rosario y la gente buena volvió a tomar los lugares públicos y a disfrutar la ciudad”, expresó antes del inicio del show. En esa misma línea, el mandatario señaló que un recital de estas características no se ve con frecuencia en el país y subrayó el valor cultural de una convocatoria de semejante magnitud. “Tenés que buscar mucho para encontrar espectáculos de estas características y multitudes de gente que se reúnen para disfrutar”, afirmó.

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