23:37“Mi papá dejó de ser desaparecido”: el relato de la hija de una de las 12 víctimas que identificaron en “La Perla”

El Equipo Argentino de Antropología Forense logró una identificación parcial de restos óseos en el ex centro de detención que funcionó durante la última dictadura militar en Córdoba. El fuerte testimonio de la hija del primero identificado por los especialistas

La herida por las desapariciones durante la última dictadura militar muchas veces queda abierta y es imposible de cerrar hasta no tener respuestas. El pasado martes, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) logró una identificación parcial de 12 personas entre los restos óseos que fueron hallados en el ex centro de detención clandestino conocido como “La Perla”, en Córdoba.

Su hija, María Soledad Nívoli, relató en diálogo con la radio Cadena 3 cómo fue todo el proceso, cómo recibió la noticia y todo lo que vivió durante estos cuarenta y nueve años de búsqueda. “Lo primero que sentí fue un llanto explosivo”, afirmó. El mensaje provino del abogado Ramiro Fresneda, quien le comunicó la noticia.

Para la familia Nívoli, la espera se extendió por 49 años y estuvo marcada por la incertidumbre. María Soledad tenía apenas cuatro meses cuando ocurrieron los hechos; su hermano, dos años. La madre y los abuelos criaron a los hermanos en un entorno signado por la búsqueda constante y la transmisión de valores vinculados a la memoria, la verdad y la justicia. La confirmación de la identidad de Nívoli cerró un ciclo de incertidumbre para sus allegados. La hija expresó que, tras recibir la noticia, sintió un alivio desconocido: “Ya no soy más una hija de desaparecidos. Mi papá dejó de ser desaparecido. Ahora soy huérfana de padre. Mi papá está muerto”.

El hallazgo de los restos de Nívoli en “La Perla” permitió a su familia poner fin a décadas de búsqueda. La identificación realizada por el EAAF confirmó que los restos pertenecen al hombre secuestrado en 1977, lo que posibilitó a sus allegados dejar de considerarlo desaparecido y comenzar el duelo por su muerte. Durante el extenso proceso, la familia mantuvo la esperanza pese al paso del tiempo.

El procedimiento que permitió la identificación se sustentó en un meticuloso trabajo científico. Participaron profesionales del Departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto y especialistas del EAAF, entre ellos Anaís Linares y Silvana Turner. Se llevaron a cabo excavaciones, análisis de archivos y comparación de imágenes aéreas para determinar el lugar exacto donde realizar los trabajos de campo.

La familia manifestó gratitud hacia quienes impulsaron la investigación, tanto en el ámbito judicial como en el académico y social. María Soledad Nívoli enfatizó el rol de los investigadores y de los organismos de derechos humanos: “Nunca perdieron el norte de la necesidad de seguir buscando indicios que permitieran encontrar a nuestros familiares”, sostuvo.

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