07:41Condenaron a un hombre a 6 años de prisión por abuso sexual, hurto y explotación laboral en San Martín

La víctima, quien viajó desde Bolivia bajo engaños, relató agresiones, amenazas y retención de documentos, dando origen a expedientes que indagan tanto el abuso cometido por el condenado como posibles delitos de trata y explotación laboral

La sentencia fue dictada el lunes pasado luego de que el acusado, Wilson Mamani Luján, fue hallado culpable de abuso sexual. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°5 de San Martín condenó al hombre a 6 años de prisión.

Según el relato de los sucesos, la mujer de nacionalidad boliviana y actualmente de 26 años, arribó a la Argentina el 22 de octubre de 2023 tras haber sido reclutada con la promesa de trabajar como costurera. A su llegada fue alojada en un taller textil de la localidad bonaerense de Moreno, propiedad del hermano de Wilson Mamani Luján, y su pareja.

Comenzó un ciclo de explotación laboral y según relató al declarar, los dueños la agredían físicamente, la amenazaban, la mantenían en régimen de incomunicación y le retenían la documentación. Además de las tareas de costura, le imponían obligaciones de limpieza, cocina y orden, sin que recibiera el pago prometido por su trabajo.

El 20 de enero de 2024, la mujer logró que la dejaran salir del taller con el pretexto de enviar un regalo a su hija, que reside en Bolivia. Para concretar ese permiso, la responsable del taller impuso como condición que la acompañaran dos sobrinos, de 21 y 23 años. En esa salida se dirigieron a un bar en el barrio porteño de Liniers, donde los jóvenes empezaron a consumir bebidas alcohólicas. Horas más tarde, se les unió Mamani Luján.

En el transcurso de la noche, los sobrinos se retiraron y la mujer quedó a solas con el acusado. Ya entrada la madrugada, Mamani Luján le propuso que pasara la noche en su vivienda en Ciudadela, con la promesa de llevarla de regreso al taller al día siguiente. Durante la estadía, mientras la mujer dormía, el agresor abusó sexualmente de ella y le robó 25.000 pesos junto a su teléfono celular, hecho calificado como hurto por el tribunal.

La víctima permaneció en el lugar hasta la mañana siguiente, puesto que no disponía de dinero para volver al taller. Solicitó entonces salir a almorzar y ambos se dirigieron nuevamente a Liniers. En ese restaurante, la mujer pidió auxilio a un empleado, quien dio aviso a la policía, lo que permitió su rescate.

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