La decisión indeclinable de Pilar Smith respecto a APTRA: “El silencio no es una opción”
La panelista de LAM puso fin a las especulaciones sobre su vínculo con la entidad. Una historia atravesada por la familia y el gesto con el presidente Luis Ventura
En un giro decisivo, Pilar Smith oficializó su renuncia irrevocable a APTRA tras semanas de fuertes tensiones y conflicto. La periodista anunció el fin de su vínculo con la La Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentina a través de sus redes sociales, señalando que la decisión es consecuencia de vulneraciones a sus principios y con el respaldo de su entorno familiar y profesional.
En el comunicado donde confirmó su renuncia, la periodista remarcó que sustenta su labor en la libertad, el profesionalismo, el compañerismo, la transparencia y el respeto por la libertad de expresión. Según Smith, la vulneración de estos principios hizo que el silencio no fuera una opción, impulsándola a actuar ante lo que consideró una injusticia.
“A mí me representan la libertad, el profesionalismo, el compañerismo, la transparencia y el respeto por la libertad de expresión. Cuando esos valores se vulneran, el silencio no es una opción”, justificó la panelista de LAM. Así explicó públicamente que su ruptura con la institución fue el desenlace de diferencias consideradas irreparables.
La periodista enlazó su decisión con un precedente familiar, recordando la renuncia de su abuelo, Mario Smith, también periodista y socio de APTRA durante la presidencia de Manuel Ferrada Campos. Destacó que este legado familiar refuerza la importancia de anteponer los principios personales sobre la pertenencia institucional.
En su mensaje, Smith agradeció especialmente al presidente de la entidad, Luis Ventura, subrayando el respeto que mantuvo hacia ella y la confianza demostrada al sugerirla como posible sucesora. No obstante, indicó que esa idea provocó incomodidad y desacuerdo entre algunos socios, influyendo en su decisión de alejarse definitivamente de APTRA.
La comunicadora extendió su gratitud a su abogada, Ximena Damasco, y a los colegas periodistas que la acompañaron durante el proceso, resaltando el valor del apoyo recibido en un momento determinante de su carrera. “La libertad no se negocia. Y que ensucien mi buen nombre y honor, menos”, concluyó.

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