Christian Petersen reveló que tuvo un problema cardíaco antes de subir al Lanín: “Háganse los chequeos”
El cocinero continúa brindando detalles de la expedición al volcán que casi le cuesta la vida
El pasado 6 de enero marcó un punto de inflexión en la vida de Christian Petersen: después de casi un mes de internación, el reconocido chef pudo finalmente regresar a su casa y empezar a reconstruir su rutina. Todo había comenzado el 12 de diciembre, cuando una descompensación inesperada durante una exigente excursión al volcán Lanín, en San Martín de los Andes, se convirtió en una grave emergencia de salud y derivó en una prolongada hospitalización.
A esto se sumaron el estrés laboral y una reciente intoxicación en un viaje a Brasil: “Mucho problema de trabajo en la Argentina el año pasado, yo tengo cuatrocientos cincuenta empleados, pagar los sueldos mes a mes es difícil. Cuando bajan, bajan un poco los consumos en el servicio… Es un trabajo… uno por ahí no se da cuenta el costo energético, en el físico. Treinta días antes de viajar a San Martín de los Andes, había ido a Brasil, me había intoxicado y esas tres cosas más la montaña, me desató una arritmia”.
El relato siguió con los detalles del momento crítico: “Subí al Lanín, subí despacio, llegué hasta la primera parte, dormí con los guías… Al otro día, a la mañana, en vez de subir a hacer cumbre, me bajan. Bajo a una buena velocidad porque yo estaba físicamente bien. El guía me ve alterado y llama la ambulancia, y la ambulancia me dice: ‘Estás con arritmia’. Cuando llego al hospital, me dicen: ‘Te vamos a medicar por las dudas’. Y yo, después de ahí, no me acuerdo más. Me acuerdo esto de despertarme en San Martín de los Andes, de viajar en avión y de estar en la unidad coronaria del Hospital Alemán, pero con muchas cosas borrosas.”
Petersen contó el proceso de recuperación: “Me acuerdo de decir: ‘Bueno, me muero acá en el Lanín. Espero que mis hijos sean felices porque la verdad que muero siendo con las botas puestas’. Soy consciente que era un deporte de exigencia y subí con un grupo de exigencia. Todos hicieron cumbre, menos yo. Esa arritmia, sumado a todo lo que tenía, según el doctor tenía miocarditis, ya tenía el corazón inflamado antes de subir al Lanín y estaba re estresado, y no me di cuenta”.
El chef dejó un mensaje importante sobre la prevención y el cuidado de la salud: “Si me hubiera escuchado, no hubiera subido. Si hubiera tenido mi reloj… Justo esa semana se me había roto, no tenía un reloj para medir las pulsaciones. Con un montón de llamadas de atención que decís: ‘Qué salame fui’. Escúchense mejor, háganse mejores chequeos. Tuve la suerte que los guías eran superprofesionales”, admitió.
Christian Petersen concluyó agradeciendo a los profesionales que lo asistieron y remarcó la importancia de escuchar las señales del cuerpo y priorizar la salud, incluso en medio de la pasión por el deporte y la naturaleza.

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