Copa Davis: diez ausencias, una derrota y otra oportunidad perdida
La caída del equipo argentino en Busan dejó mucho para reflexionar de cara al futuro
La derrota frente a Corea del Sur por los Qualifiers de Copa Davis cayó como una roca en las pasivas aguas del tenis argentino, que ahora extiende sus olas sobre las costas de este deporte nacional. Si bien la altura de esas olas no llega al grado de tsunami, como las de Mar del Plata 2008, la ausencia de los 10 mejores jugadores argentinos (8 singlistas y dos doblistas) dejó expuesta la necesidad de un cónclave, una reunión, una llamada grupal, un Zoom, para que no vuelva a ocurrir esta catarata de ausencias que suena a vacío, a la hora de representar a la Argentina.
El pensamiento es unánime en el seno del tenis nacional: los jugadores que estuvieron en Busan no son responsables de esta derrota, “ellos fueron y disputaron la serie frente a Corea”, hay coincidencia. Porque alguno de los tenistas lo habrá hecho con mayor o mejor actitud, otros con mejor juego, pero aún en los triunfos o en las derrotas de un partido, estuvieron presentes en una serie difícil e incómoda en el calendario.
Un importante ex dirigente del tenis argentino comentaba que durante sus diferentes períodos de gestión sólo conoció “a tres jugadores que nunca condicionaron su presencia, aunque apareciera alguna diferencia. Siempre estuvieron: Guillermo Vilas, David Nalbandian y Juan Mónaco”.
De Guillermo Vilas sólo se recuerda un episodio por un tema económico, en una serie a comienzos de los ’80, cifra que Guillermo terminó donando. Por su parte, el cordobés, que no tenía una buena relación con el capitán Tito Vázquez, sólo se le ausentó a último momento de una serie en Buenos Aires, por desacuerdos con él. Sin embargo, en 2010, el Rey viajó a Suecia recién recuperado de una lesión y terminó dándole el triunfo a la Argentina, jugando con un desgarro frente a Andreas Vinciguerra, en el quinto punto.
Ahora, la derrota frente a Corea abrió nuevos interrogantes sobre el futuro de las convocatorias y las disponibilidades de los jugadores. Hay quienes sostienen que es atendible la inasistencia de los tenistas argentinos, pero hay otros que dicen que, en realidad, es por falta de interés en representar a la Argentina. Tal vez haya un punto intermedio y esta vez se pueda haber necesitado de algún tipo de sacrificio.
Javier Frana daba algunas pistas durante la charla con Infobae, el día en que presentaron el equipo en el Tenis Club Argentino, al decir que no se le podía pedir a un tenista “que haga el favor de jugar (en la Selección), porque no se puede salir a convencer a un jugador de que vaya a representar a su país. Es algo que el jugador tiene que sentir”. Un pensamiento que se reafirmaba con otra frase del capitán: “No me están diciendo que no a mí, le están diciendo no a participar de un equipo que no me pertenece, que es la selección argentina de tenis.”

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