Un avance científico permite anticipar la pérdida de hielo marino en el Ártico

Frente al cambio climático, el nuevo método analiza la interacción entre memoria climática estacional y condiciones meteorológicas para mejorar las predicciones con hasta cuatro meses de antelación sobre el futuro del hielo polar

La rápida disminución del hielo marino en el Ártico se convirtió en uno de los indicadores más visibles y preocupantes del cambio climático. Cada verano boreal, la cobertura de hielo alcanza su punto mínimo y deja al descubierto vastas extensiones de océano que décadas atrás permanecían congeladas.

Un equipo de investigadores de Estados Unidos y el Reino Unido desarrolló un sistema de pronóstico en tiempo real capaz de predecir la extensión del hielo marino del Ártico con entre uno y cuatro meses de anticipación.

El método capturó la interacción entre la memoria climática del sistema, los ciclos estacionales y la variabilidad meteorológica, un cruce de factores que durante años complicó las predicciones a corto plazo.

El trabajo fue publicado en la revista Chaos, de AIP Publishing, y puso el foco en un mes clave: septiembre, cuando el hielo marino ártico alcanza su mínima extensión anual.

El hielo marino cumple un rol central en la regulación del clima terrestre. Al reflejar la radiación solar, ayudó históricamente a enfriar el planeta y a estabilizar corrientes oceánicas y patrones atmosféricos que influyen mucho más allá de las regiones polares.

Su retroceso alteró ese equilibrio y amplificó fenómenos extremos en latitudes medias, desde olas de calor hasta cambios en las trayectorias de tormentas.

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