Un gremialista amenazó de muerte al director de un hospital de Chaco por exigirle “cumplir sus horarios”
Jaime César Etchelouz, titular del centro de salud, aportó audios como prueba ante la Comisaría Cuarta y solicitó la prohibición de acercamiento del dirigente sindical
En la provincia de Chaco, el director del Hospital “4 de Junio” de Presidencia Roque Sáenz Peña, Jaime César Etchelouz, denunció que recibió amenazas de muerte a través de audios enviados por el secretario general de ATE, en el contexto de un conflicto administrativo que involucra a personal del hospital y la aplicación de normas laborales. El caso ya está bajo investigación judicial.
En la declaración policial, Etchelouz sostuvo que los audios enviados por Luna contenían expresiones directas que ponían en riesgo su integridad física. El funcionario dejó constancia de que las amenazas fueron explícitas y que los archivos de audio se encuentran a disposición de la Justicia como prueba del hecho. Tras evaluar la gravedad de la situación, el director solicitó formalmente una prohibición de acceso y acercamiento por parte de Ricardo Luna hacia su persona.
El procedimiento policial incluyó la certificación de la denuncia y la recepción de los elementos probatorios aportados por Etchelouz. Las actuaciones ya quedaron a disposición de la Justicia, que deberá avanzar con la investigación y analizar la posible adopción de medidas legales.
El director expresó su intención de impulsar acciones penales contra el dirigente de ATE y dejó registro de la existencia de los audios intimidatorios.
Jonás de Napoli, un joven de 20 años que trabajaba en un aserradero de Eldorado, provincia de Misiones, relató en las redes sociales la pesadilla que sufrió días atrás con sus empleadores, que lo sometieron a un brutal castigo cuando regresó de un reposo tras haber sufrido un accidente laboral y le obligaron a firmar la renuncia. En ese contexto, la víctima se mostró con visibles lesiones en el cuello y el rostro, y la Policía provincial ya detuvo a los tres sospechosos.
De acuerdo con el estremecedor relato que compartió el propio Jonás, la violenta situación ocurrió el lunes 19 de enero, cuando se presentó en la maderera La Nativa, su lugar de trabajo, para retomar sus funciones. Sin embargo, la respuesta de los dueños de la carpintería no fue la esperada: no solo le dijeron que no le darían más trabajo, sino que, además, le comunicaron que no le pagarían ninguno de los días que estuvo en rehabilitación. No conformes con ello, también lo obligaron a firmar unos papeles en blanco para concretar su renuncia.

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