Escala la tensión en la oposición de Córdoba: la disyuntiva de los intendentes y las dudas sobre el rol del peronismo

Rodrigo de Loredo consiguió un interlocutor con la Casa Rosada luego del contrapunto en el armado del 2025. La interna de la UCR no cede y los jefes comunales reciben una nueva amenaza que complejiza la unidad

La fuga de intendentes radicales de Córdoba hacia La Libertad Avanza alertó a todos los dirigentes del partido centenario. Tal es así que se analizan represalias para aquellos que decidan “pintarse de violeta” por fuera de las negociaciones formales que gestionan las autoridades de la UCR. En paralelo, dos gobernadores aparecieron para generar mayor tensión y confusión. Maximiliano Pullaro se mostró con Martín Llaryora en Cosquín, en una muestra de profundización de la alianza Provincias Unidas, mientras Alfredo Cornejo recibió a Rodrigo de Loredo en Mendoza en momentos en que el diputado busca fortalecer su proyección nacional y su vínculo con la Casa Rosada de cara a 2027.

“A los intendentes que se corten solos se los va a vaciar”, sostienen los radicales que hoy conducen el partido, dividido en más de tres facciones. Hablan de la necesidad de dar una sanción “ejemplificadora” a este grupo de dirigentes que cerró con La Libertad Avanza, con el objetivo de contener la fuga. De hecho, será uno de los temas que trate el Foro de Intendentes en los próximos días. En el equipo estratégico de De Loredo reconocen que existió un aval para que los jefes comunales negocien con los libertarios en busca de la unidad opositora rumbo al 2027 pero no para acordar individualmente.

Mientras intenta contener la fuga de intendentes, De Loredo busca sortear la interna del partido centenario que este año debe renovar autoridades tras el escándalo del año pasado que terminó en la Justicia y con Ramón Mestre apoderándose del sello para competir en soledad en las elecciones legislativas del 2023. Recientemente asistió el joven presidente de la UCR Nacional, Leonel Chiarella, al Comité de Córdoba para escuchar las diferencias y necesidades de los dirigentes locales. Muchos elogiaron la capacidad de convocar a más de 200 radicales en plena ola de calor y hasta resaltaron el gesto de bajar las sillas del escenario para hablar “de igual a igual” con los concurrentes. Pero la falta de acuerdo persiste. La resolución excede al intendente de Venado Tuerto.

Tal es la interna provincial que ya nadie – o unos pocos- protestó por la foto de Maximiliano Pullaro con Llaryora. No es la primera vez que la oposición en Córdoba transita un mar de contradicciones permanentes entre los armados nacionales y locales. Sucedió en el 2023 cuando Luis Juez, candidato a gobernador de Juntos por el Cambio, protestaba por las fotos de Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta y Facundo Manes con Juan Schiaretti. Pero en esta oportunidad, Provincias Unidas no logra seducir a los dirigentes locales a raíz de la derrota en las legislativas del año pasado.

Pero De Loredo aprovechó la trifulca y los rumores de pérdida de apoyo para viajar a Mendoza y reunirse con Alfredo Cornejo, el exitoso aliado de Javier Milei. Según pudo reconstruir Infobae, el gobernador tiene todas sus fichas puestas en el ex jefe de bloque de Diputados de la UCR, puesto que ganó gracias a su apoyo en el 2023. “Rodrigo tiene un proyecto para la provincia”, resaltan en Mendoza en contraposición a lo que sucede con los candidatos que suenan para La Libertad Avanza, entre ellos, Gabriel Bornoroni.

¿La Casa Rosada está realmente dispuesta a construir una alianza para derrotar al peronismo local? Es una pregunta que se hacen los dirigentes de peso involucrados en el armado opositor que observan un “fin de ciclo en Córdoba” y una oportunidad de alternancia. El principal factor que alimenta esa incógnita es el “vínculo privilegiado”, según describen, entre Llaryora y el ministro de Economía, Luis Caputo. Mencionan la reciente colocación de deuda de la provincia en el mercado internacional como una señal de entendimiento político.

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