Tiroteo en fiesta clandestina de Zárate: una adolescente recibió un disparo en su pierna y el sospechoso sigue prófugo
Todo ocurrió en el barrio La Florida cuando un enfrentamiento entre dos grupos de jóvenes derivó en disparos y al menos tres personas fueron heridas, entre ellas Agustina, que debió ser operada dos veces
En la madrugada del sábado, una fiesta clandestina en el barrio La Florida de Zárate terminó abruptamente cuando una adolescente de 17 años fue baleada durante un tiroteo. El episodio tuvo lugar en una casaquinta privada y reunió a decenas de jóvenes, algunos de los cuales resultaron heridos por disparos que surgieron tras una pelea entre dos grupos. El presunto agresor fue identificado y es buscado intensamente por la policía, aunque aún no fue localizado.
Agustina no conocía a ninguno de los implicados y fue alcanzada por uno de los tiros. Su padre detalló a los medios que, en medio del caos, “un menor se tiró arriba de ella cuando se armó la balacera y me la resguardó para que no le pase nada más”. Ya herida, la adolescente se arrastró mientras el tiroteo continuaba y luego fue asistida por una mujer que la ayudó a ingresar a la ambulancia.
El primer traslado fue al Hospital Virgen del Carmen de Zárate, donde le colocaron un inmovilizador en la pierna y la intervinieron quirúrgicamente, aunque no lograron extraer la bala. Más tarde, fue derivada al Sanatorio Dupuytren en la ciudad de Buenos Aires, donde el lunes al mediodía médicos lograron retirar el proyectil y preparan una nueva operación para colocarle prótesis en el fémur, según relató el padre de la joven.
“Ahora vamos a ir por una tercera operación, allí le van a poner unas prótesis que van a cumplir el rol que cumple el hueso”, explicó Maximiliano, en diálogo con TN. Desde el sanatorio, la adolescente permanece internada y fuera de peligro, aunque con un fuerte impacto emocional: “Cuando suena una sirena de ambulancia o de la policía se altera, se tapa los oídos, llora… recuerda lo que pasó y nos pide que la saquemos de acá”, describió el padre.
Durante el tiroteo, al menos otras dos personas resultaron heridas. Entre ellas, Alexander Darío R., quien también fue alcanzado por los disparos y se encuentra fuera de peligro. De acuerdo con las fuentes consultadas por el portal Infocronos, el agresor vestía un buzo con capucha color gris y habría llegado acompañado por otro joven.
Según testigos, el atacante buscaba saldar “cuentas pendientes” con integrantes de otro grupo, aunque los motivos del enfrentamiento no fueron esclarecidos.

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