Qué es el barigüí, el insecto que muerde y se puede observar en regiones cercanas a ríos y arroyos del AMBA

Su aparición masiva provoca preocupación en distintas zonas ribereñas bonaerenses. Esta mosca, que se alimenta de sangre y deja heridas dolorosas, encuentra condiciones ideales para su reproducción con la llegada del calor y las lluvias

La aparición masiva del barigüí, conocido como mosca negra o jején, alteró la rutina de quienes viven cerca de ríos y arroyos en la provincia de Buenos Aires. Este insecto muerde en vez de picar y deja marcas dolorosas y molestias prolongadas en la piel. El fenómeno se intensificó durante el verano, en coincidencia con altas temperaturas y abundantes lluvias que favorecen su reproducción.

No perfora y succiona sangre directamente de los capilares, como hacen los mosquitos, sino que provoca una herida superficial de la cual extrae la sangre que brota. Esta característica aumenta el dolor y el riesgo de infecciones.

Agregó que las hembras necesitan sangre para completar su ciclo reproductivo y que estos insectos “no se crían en aguas estancadas o charcos, sino que requieren ríos o arroyos con buena corriente, bien oxigenada y materia orgánica en suspensión”. Esta diferencia en los hábitos reproductivos complica el control del barigüí, ya que muchas estrategias tradicionales, como las fumigaciones, resultan ineficaces frente a esta especie.

La proliferación de este insecto aumenta con altas temperaturas, lluvias intensas y la presencia de ríos o arroyos con caudal elevado y agua oxigenada, condiciones que impulsaron la multiplicación del insecto en zonas como Junín y Bragado, donde su presencia creció de manera notable en los últimos días.

La mordedura del barigüí tiene consecuencias que van desde picazón intensa hasta infecciones y reacciones alérgicas severas. Deja manchas rojas, heridas costrosas y, en algunos casos, inflamación y fiebre. El problema se agrava si la persona se rasca, ya que puede introducir patógenos presentes en las manos o las uñas.

En diálogo con Canal 13, Tarelli explicó: “La gran particularidad que tiene en relación con el mosquito es que muerde, corta la piel y se alimenta por la sangre que brota”. Además, el entomólogo remarcó la importancia de actuar con rapidez frente a una mordedura: “Lo que hay que tratar es, si uno tiene el acceso, lavarse rápidamente, se puede aplicar frío, cosas que por ahí ya se han mencionado mucho. Tiene que ver con eso, en procurar, dado que es una herida leve, pero herida abierta, no trasladar patógenos uno mismo a través de las uñas o de las manos”.

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