Surfeó una de las olas más altas de la historia y abrió un debate para lograr el Récord Guinness
El brasileño Rodrigo Koxa habría descendido una ola cuya altura superaría el récord mundial
El surfista brasileño Rodrigo Koxa se encuentra nuevamente en el centro de la atención mundial tras haber descendido una ola cuya altura podría superar el récord histórico de 26,21 metros, vigente desde 2020. De acuerdo con reportes de Globo Esporte y Folha de S.Paulo, la maniobra tuvo lugar el viernes 19 en Praia do Norte, Nazaré, Portugal, un destino reconocido por albergar algunas de las olas más imponentes del planeta. Las primeras estimaciones sitúan la ola entre 27 y 29 metros, lo que abre la posibilidad de que Koxa recupere la marca de la ola más grande jamás surfeada, actualmente en poder del alemán Sebastian Steudtner.
El actual récord mundial pertenece a Sebastian Steudtner, quien surfeó una ola de 26,21 metros en Nazaré en 2020. Antes, Koxa ostentó la marca con una ola de 24,38 metros conseguida en 2017. Las nuevas mediciones, aún no oficiales, sugieren que la ola surfeada por el brasileño el 19 de diciembre podría alcanzar hasta 29,15 metros.
El encargado de realizar las primeras mediciones fue Paulo Vinicius Lopes, diseñador y surfista, quien ya había trabajado en la ola récord de Koxa en 2017. Lopes explicó que el método de cálculo considera la longitud de la espinilla del surfista, la ubicación de la base y la cima de la ola en las imágenes, y la multiplicación de estos valores para determinar la altura final. “No estamos seguros de si batirá el récord. Pero es la tendencia si se mide correctamente”, afirmó Lopes a Folha de S.Paulo.
El potencial récord no solo radica en la altura de la ola, sino también en la complejidad de surfear en Nazaré. El Cañón de Nazaré, una formación submarina de 230 kilómetros de extensión y profundidades que superan los 5.000 metros, canaliza y amplifica las olas del Atlántico a medida que se acercan a la costa portuguesa. Este fenómeno, producto de miles de años de actividad tectónica y erosión, genera condiciones ideales para olas gigantes, pero también incrementa los riesgos.
Koxa, con trece años de experiencia en Nazaré, destacó el peligro inherente a esta ola: “Si esa ola te atrapa, acaba con tu temporada, con tu vida. Conozco Nazaré muy bien y es una ola muy arriesgada”, declaró el surfista a Globo Esporte. Agradeció especialmente la labor de su piloto Vitor Faria, quien lo posicionó en el lugar ideal para tomar la ola. El equipo se completó con otros cuatro profesionales encargados de tareas de apoyo, rescate y observación, un despliegue habitual en este tipo de maniobras donde la seguridad es prioritaria.
La medición de olas gigantes es motivo de debate dentro de la comunidad del surf. Según ambos medios, la referencia principal sigue siendo la altura del surfista, medida contra la ola mediante fotogrametría y análisis de video. Recientemente, se ha comenzado a considerar la longitud de las piernas del surfista como parámetro adicional. La evaluación también toma en cuenta el movimiento del atleta, la trayectoria y la captura completa de la ola.

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