Fernán Quirós: “El aumento de la sífilis revela fallas de prevención, autocuidado y desigualdad social”
El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires apuntó a la falta de consulta médica, la precariedad socioeconómica y conductas de riesgo, entre las causas de ese incremento en todo el país. Su visión sobre la vacunación, la salud mental de los adolescentes y los hábitos de alimentación
El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, afirmó que “el crecimiento de la sífilis es un indicador crítico de cómo fallamos en la prevención, el autocuidado y la reducción de desigualdades sociales”, al analizar el histórico repunte de casos en el país y especialmente en la capital. “Deberíamos tener la sífilis mucho más controlada de lo que está; su avance muestra que algo estructural está fallando”, sostuvo.
Respecto de las falta de campañas públicas para la prevención, el ministro destacó que “en la etapa adolescente, la campaña que más impacto tiene es el diálogo individual, personal, en el encuentro con las promotoras de la salud, con los médicos de cabecera en atención primaria. Hay una tarea cotidiana y permanente. El sistema de salud trabaja todo el día dialogando sobre estas problemáticas, pero está bien estudiado que el impacto en la actitud de la gente es muy bajo cuando el tema es de conocimiento general”. De esta forma, dijo, “sobre el uso del preservativo, por ejemplo, hacer campañas masivas tiene un impacto bajo cuando la mayoría ya conoce la recomendación”.
En esos ámbitos que mencionó es donde se debe “acompañar el proceso de reflexión y toma de decisión”, consideró. Enumeró las cuatro etapas de cambio de actitud: “Saber, saber cómo, querer y tener la voluntad de hacerlo. El conocimiento solo no cambia conductas, hay que trabajar individualmente”.
Al analizar las causas del incremento de casos de sífilis, Quirós destacó dos perfiles de riesgo diferenciados: “Una parte de la población, sobre todo en el sur de la ciudad y vinculada a la precariedad social, tiene menos acceso y menos atención sobre síntomas que parecen menores. El otro grupo está compuesto por sectores medios y medios acomodados: prevalece la actitud de ‘vivir el presente’ sin custodia de los riesgos. Ambos son grupos de riesgo, aunque el primero explica el mayor peso cuantitativo de casos”.
Luego, subrayó a la vez que “la pobreza enferma y mata; los determinantes sociales de la salud, como el acceso a la educación, al trabajo o a la vivienda, marcan la diferencia en la expectativa de vida. Vivir en un barrio rico o pobre condiciona la salud y la alimentación”.
Sobre la evolución y el abordaje de la enfermedad, insistió: “La sífilis tiene una prevención sencilla —el uso de preservativo— y un tratamiento simple, eficaz y barato, como es la penicilina. El desafío está en detectar y tratar a tiempo, porque cuando la enfermedad se cronifica, es mucho más difícil y costosa su resolución”.

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