La tormenta solar más fuerte en 20 años aplazó el lanzamiento a Marte del mega cohete de Jeff Bezos
La nave New Glenn de la compañía Blue Origin transporta dos satélites de la NASA al planeta rojo. Cómo afecta el Sol en las comunicaciones espaciales y terrestres
Una intensa tormenta solar obligó a la NASA y a Blue Origin a retrasar el lanzamiento de las sondas gemelas ESCAPADE hacia Marte, en un episodio que expone cómo la naturaleza todavía impone sus condiciones a la era espacial.
En la plataforma 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, el imponente cohete New Glenn de Blue Origin permanecía inmóvil, suspendido entre la expectación y la frustración. A bordo descansaban las dos sondas ESCAPADE de la NASA, listas para iniciar un viaje de más de 200 millones de kilómetros hacia Marte.
Un Sol inquieto y un riesgo invisible
“Se cancela el intento de lanzamiento de hoy debido a la actividad solar y sus posibles efectos en la nave espacial ESCAPADE”, anunció ayer Blue Origin, pocas horas antes del despegue previsto. La frase, difundida en la red X, marcó un nuevo capítulo en la compleja relación entre la exploración humana y el clima espacial, ese conjunto de fenómenos que no ocurre en la Tierra, pero que puede afectar profundamente todo lo que intentamos enviar fuera de ella.
Es que las tormentas solares, responsables de las auroras que maravillan a millones de personas, son también capaces de interferir con las comunicaciones, los sistemas eléctricos y la navegación satelital.
Los astrónomos ya habían advertido sobre el aumento de la actividad solar. El Sol atraviesa un ciclo de 11 años, y los pronósticos indican que su punto máximo ocurrirá en 2025.
En los últimos días, un grupo de manchas solares especialmente activas —entre ellas la AR4274, una de las más grandes del ciclo actual— liberó una serie de eyecciones de masa coronal, nubes de plasma y partículas cargadas que viajan a millones de kilómetros por hora.

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