Caputo admitió ante inversores posibles modificaciones al régimen de bandas cambiarias
Dijo que el presidente Milei no tiene intención de dejar flotar la moneda, pero que podría acelerarse el ritmo de ajuste del rango de flotación, del 1% al 1,5% mensual. Lo hizo en una reunión privada organizada por el banco J.P.Morgan Chase, señaló una agencia internacional
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió -en una charla privada organizada por J.P.Morgan Chase, el banco más grande de Estados Unidos- la posibilidad de acelerar el ritmo de deslizamiento de la banda cambiaria oficial, que actualmente se mueve al 1% mensual (de modo descendente en el piso y de modo ascendente en el techo), pasándolo al 1,5% por mes.
La posibilidad de que el gobierno, a través del Tesoro o el Banco Central, compre dólares dentro de la banda de flotación “divergente” ya está contemplada en el acuerdo que el gobierno firmó con el Fondo Monetario Internacional en abril pasado. Pero inmediatamente después del acuerdo Milei y Caputo dijeron que el gobierno no compraría dólares a menos que el precio descendiera al piso -inicialmente, de 1.000 pesos- de la banda cambiaria, algo que nunca se verificó e hizo que el gobierno no comprara dólares en el momento de mayor liquidación y oferta de dólares de la agroexportación, algo que fue muy criticado por varios analistas, así como la provocadora frase “compra campeón”, que en un posteo en la red X llegó a hacer el ministro cuando en julio le señalaron que el dólar estaba muy barato (esto es, que el peso estaba sobrevaluado).
Caputo dijo en Nueva York, según el cable de Bloomberg, que espera que el peso siga apreciándose a medida que crezca su demanda a través de un proceso de “remonetización” de la economía.
En la reunión el ministro también señaló que la Argentina planea recomprar bonos globales con vencimiento en 2029 y 2030 usando una fuente de financiamiento “más económica” y que funcionarios argentinos firmaron un acuerdo de confidencialidad con Estados Unidos que le impide revelar detalles específicos”.
La política cambiaria es -tanto interna como externamente-el aspecto más objetado de la política económica oficial. Por caso, el economista Carlos Melconian la definió como “populismo berreta de clase alta”, porque supuestamente facilitar la acumulación de ahorro en dólares de sectores relativamente acomodados y genera un fuerte saldo negativo en la balanza turística, al estimular las vacaciones de argentinos en el exterior y desestimular el arribo de turistas extranjeros a la Argentina.
Esta misma semana, Pramol Dhawan, jefe de gestión de carteras de mercados emergentes de Pacific Investment Management Co (Pimco, uno de los administradores de fondos más grandes del mundo- instó al gobierno y al propio presidente argentino a abandonar el sistema de bandas cambiarias y permitir que el peso argentino flote, según consignó otro cable de Bloomberg. Fue antes de la reunión que Milei mantuvo con inversores internacionales en el Council of the Americas, en Nueva York.

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