Cómo el cerebro reconoce los rostros y qué es la prosopagnosia, la condición que afecta a Brad Pitt
La neuropsicóloga Lucía Crivelli, en su columna de Infobae en Vivo, explicó en qué consiste la afección que dificulta la capacidad de identificar personas conocidas
La neuropsicóloga Lucía Crivelli, jefa de Neuropsicología en Adultos de Fleni, explicó en Infobae en Vivo: “La prosopagnosia es un espectro: hasta el 2% de la población puede tener algún grado de dificultad para reconocer rostros”.
“La prosopagnosia viene de ‘proso’, que en griego significa cara o persona, ‘a’ es la negación, y ‘gnosis’ es conocimiento. Entonces, literalmente, significa no conocimiento de los rostros. Se trata precisamente de esa dificultad —o imposibilidad— de reconocer caras conocidas. Puede surgir por una lesión cerebral o como un trastorno en el desarrollo”. En el caso del actor estadounidense, explicó que no se trata de un diagnóstico formal, aunque su caso ayudó a hacer visible el tema.
En diálogo con Infobae en Vivo, en el programa de la mañana, la doctora revisó cómo la ciencia ha avanzado en el entendimiento del reconocimiento facial: “Cuando reconocemos a alguien, lo hacemos en apenas 200 milisegundos. Es un proceso rápido e instantáneo, en general, cuando todo funciona bien. Pero a veces, el sistema falla y aparecen dificultades”.
El proceso de reconocimiento —detalló— implica primero un mapa mental global del rostro a través de la región órbita frontal inferior, y sólo después se analizan los detalles específicos con la intervención del lóbulo temporal: “Luego todo esto conecta con unidades de reconocimiento facial, que nos permiten saber ‘yo a esta persona lo conozco de algún lado’, y por último —cuando todo va bien— accedemos al nodo de identidad y recordamos el nombre. Ese eslabón es el que suele fallarles hasta a las personas sin prosopagnosia”.
La conversación abordó, además, los desafíos cotidianos a los que se enfrentan quienes padecen la condición: “En los casos más severos de prosopagnosia, hay personas que miran al espejo, saben que son ellas, pero no se pueden reconocer. No es un problema de visión, sino de una región cerebral específica dedicada a la percepción de rostros”.
Uno de los aspectos novedosos que la especialista resaltó es la concepción de la prosopagnosia como un espectro y no como una condición tajante: “No es que la tenés o no la tenés. Se calcula que hasta el 2% de la población tiene algún grado de dificultad para reconocer caras y relacionarlas con datos personales. A veces lo que ocurre es que reconocemos que conocemos a alguien, pero no logramos recordar de dónde o cómo se llama. No necesariamente se trata de prosopagnosia clínica, pero sí de un lugar intermedio en ese espectro de reconocimiento”.

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