03:38El Gobierno se concentra ahora en la reactivación y la baja de la inflación sería más lenta de lo planeado
La prioridad será acumular reservas y remonetizar la economía para empujar la demanda interna y reducir tasas. Los bonos argentinos ya rinden menos de 10% y se acerca el regreso a los mercados de financiamiento
Javier Milei arranca la segunda parte de su gestión con el gran envión de un resultado electoral que salió incluso mejor de lo esperado, incluyendo la victoria en la provincia de Buenos Aires. Los mercados acompañaron con subas históricas de las acciones y una caída del 45% del riesgo país, que quedó cerca de perforar los 600 puntos básicos.
Esto implica un cambio de enfoque también para el Presidente, que asumió con un claro mandato de derrotar a la inflación. Su victoria electoral refleja que al menos en parte se valoró ese logro. Ahora las demandas pasan por otro lado, haciendo foco en la reactivación de la economía, que es lo que finalmente permitirá una mejora de los salarios y generación de empleo.
Luego de la reunión con gobernadores fue el propio Milei quien por primera vez reconoció el cambio de enfoque que se viene para la política monetaria y cambiaria. En una entrevista aseguró que el Banco Central volverá a comprar dólares y que emitirá pesos para hacerlo, sin necesidad de salir a esterilizar ese aumento de la cantidad de dinero.
El Gobierno abandona así su discurso de la imposibilidad de salir a comprar dólares ante el escenario de exceso de liquidez, algo que tanto el Presidente como el ministro de Economía, Luis Caputo, repitieron hasta el cansancio. La expresión en inglés utilizada entonces fue monetary overhang, o “sobrante monetario”.
Ahora se estaría dando el fenómeno inverso. En los últimos seis meses los argentinos compraron un récord de casi USD 25.000 millones, en buena medida para cubrirse del resultado electoral. Parte también fue al pago de la tarjeta por consumos en el exterior. Esto implicó que el mercado quede seco de pesos. La queja que se escucha una y otra vez de las Pymes es, justamente, que “no hay plata”. Esto repercutió en un fuerte bajón de las ventas y un fuerte aumento de las tasas de interés ante la pelea entre bancos, Pymes y público por conseguir esos pesos escasos.
Según los últimos datos del balance cambiario, en septiembre fueron 1,8 millones de personas las que compraron un neto de USD 4.500 millones, superando el pico de agosto de 2019. En octubre las cifras podrían ser similares, salvo que la última semana fue más tranquila post elecciones.

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