Francisco fue el segundo papa más longevo de la historia modernaPor Amaya Verde*

Nacido en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa en 2013, cuando tenía 76 años, y murió hoy a los 88 años. Quien fue su predecesor más anciano

El papa Francisco, a sus 88 años, fue el segundo pontífice más anciano de la historia moderna después del papa León XIII, quien murió en 1903 a la edad de 93 años. Nacido en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa en 2013 cuando tenía 76 años.

Francisco sufrió un debilitamiento de su salud y crecientes limitaciones de movilidad durante años. El papa ingresó en el Hospital Policlínico Agostino Gemelli de Roma con una infección respiratoria el 14 de febrero. Unos días después, el Vaticano reveló que el papa padecía una neumonía doble. Esta fue su cuarta hospitalización desde su elección en 2013.

Francisco confirmó en 2022 al periódico español ABC que, poco después de ser elegido pontífice en 2013, escribió una carta de renuncia por si problemas médicos le impedían ejercer sus funciones: “La firmé y les dije: ‘En caso de incapacidad por problemas médicos o cualquier otra causa, aquí está mi renuncia’”.

Benedicto tenía 78 años al comenzar su papado y era el papa de mayor edad en ser elegido desde 1730. En 2013, conmocionó al mundo con su renuncia tras menos de ocho años. Alegando problemas de salud, declaró: “He llegado a la certeza de que mis fuerzas, debido a una edad avanzada, ya no son las convenientes para un ejercicio adecuado del ministerio petrino”, en referencia a San Pedro, el primer papa. A los 85 años, Benedicto XVI fue el primero en renunciar al papado desde 1406.

infografia

“No hay límite de edad ni protocolario ni de ninguna ley explícita”, declaró Andrés Beltramo, experto en el Vaticano. “Basta con considerar que, por tradición, los papas se eligen entre los cardenales electores, y estos, según un documento del papa Pablo VI, son cardenales menores de 80 años”.

La muerte del Papa desencadena una transición perfectamente planificada. Los próximos días y semanas incluirán un velatorio público, un funeral, un período de duelo y, finalmente, un cónclave para elegir al nuevo papa y determinar el rumbo de la Iglesia.

Los comentarios están cerrados.