{"id":14126,"date":"2023-11-30T01:44:02","date_gmt":"2023-11-30T04:44:02","guid":{"rendered":"https:\/\/maxradio923.com\/index.php\/2023\/11\/30\/adios-a-henry-kissinger-el-diplomatico-mas-influyente-de-este-siglo-y-el-anterior\/"},"modified":"2023-11-30T01:44:02","modified_gmt":"2023-11-30T04:44:02","slug":"adios-a-henry-kissinger-el-diplomatico-mas-influyente-de-este-siglo-y-el-anterior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/2023\/11\/30\/adios-a-henry-kissinger-el-diplomatico-mas-influyente-de-este-siglo-y-el-anterior\/","title":{"rendered":"Adi\u00f3s a Henry Kissinger, el diplom\u00e1tico m\u00e1s influyente de este siglo y el anterior"},"content":{"rendered":"<p>Comenz\u00f3 su vida siendo Heinz, bajo el oprobio de la Alemania nazi. Emigrante refugiado a los 15 a\u00f1os en Nueva York, su paso por una secundaria nocturna fue la escala inicial que lo llevar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s <strong>a los honores de Harvard.<\/strong> <\/p>\n<p>Entre esos dos extremos, que encarnan con holgura una versi\u00f3n del se debe ubicar el <strong>despegue de la carrera de Henry Kissinger, <\/strong>el diplom\u00e1tico m\u00e1s influyente del \u00faltimo siglo<\/p>\n<p>Inevitable y controvertido, por su eficacia supo de sobra que no necesitaba apuntar demasiado para dar en la diana de las cosas. <strong>Su desaparici\u00f3n cierra un ciclo <\/strong>largo de la diplomacia estadounidense, la que a\u00fan no ha encontrado una figura de relevo de iguales calibres. Muchos en la derecha de su pa\u00eds lo repudiaron por acercarse a Rusia y a China en el apogeo de la Guerra Fr\u00eda. <\/p>\n<p>La izquierda, en cambio, quiso juzgarlo como <strong>criminal de guerra<\/strong> por su fuerte aliento a las dictaduras del Cono Sur. Entre reproches y maldiciones, sin embargo, siempre tuvo el mundo exterior servido a domicilio. Y nadie podr\u00eda retacearle hoy un lugar relevante como el arquitecto mayor de la pol\u00edtica exterior de su naci\u00f3n adoptiva.<\/p>\n<p>Nacido en la alemana Baviera en 1923, en el seno de una familia jud\u00eda, ten\u00eda 15 a\u00f1os cuando lleg\u00f3 a EE.UU. un paso adelante de la persecuci\u00f3n nazi. <strong>Nueva lengua, nuevas costumbres<\/strong> y un pupitre en el City College de Nueva York. Poco despu\u00e9s, el ej\u00e9rcito de EE.UU. aprovechar\u00eda su alem\u00e1n fluido en la batalla contra Hitler. Al regreso, un intenso pasaje por la academia sellar\u00e1 su vida.<\/p>\n<p>Walter Isaacson, en una imponente biograf\u00eda de 800 p\u00e1ginas con acceso a documentos privados, subraya que all\u00ed aparece el <strong>urdidor de relaciones<\/strong> que lo llevar\u00e1 a la cima. Primero, funda la revista Confluence, atrayendo a j\u00f3venes promesas como Hannah Arendt, Raymond Aron o Arthur Schlesinger. Luego frecuenta al banquero Nelson Rockefeller, que ser\u00e1 su mentor. Sus condisc\u00edpulos \u2013dice Isaacson- reconocen su \u201cbrillo\u201d, pero rechazan su personalidad \u201carrogante y abrasiva\u201d con una pizca de paranoia que se agudizar\u00e1 con el tiempo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"Henry Kissinger con Le Duc Tho, uno de los lideres del Vietcong AP\" src=\"https:\/\/www.clarin.com\/img\/2023\/11\/29\/hQ9EoVojp_720x0__1.jpg\"\/>Henry Kissinger con Le Duc Tho, uno de los lideres del Vietcong AP<\/p>\n<p>Su primer gran suceso profesional vendr\u00e1 luego como director de un grupo de estudio en el <strong>Council on Foreing Relations de Nueva York,<\/strong> del que saldr\u00e1 en 1957 el primero de una veintena de libros, \u201cArmas nucleares y pol\u00edtica exterior\u201d, en el que rechaza la doctrina de la retaliaci\u00f3n masiva \u2013una teor\u00eda en boga entonces- y defiende \u201cuna guerra nuclear limitada\u201d. El libro lo convirti\u00f3 en una celebridad y, pese a su materia \u00e1rida, fue un best seller. <\/p>\n<p>El Council <strong>acapar\u00f3 las regal\u00edas y Kissinger logr\u00f3 todo el cr\u00e9dito<\/strong>, su objetivo estrat\u00e9gico: con carnet dem\u00f3crata, fue enseguida asesor del gobierno de Kennedy; y m\u00e1s tarde consultor para Rockefeller, el patricio de los republicanos.<\/p>\n<p>Hay m\u00e1s de una versi\u00f3n sobre c\u00f3mo lleg\u00f3 a la Casa Blanca. Algunos \u2013Kissinger mismo, en su autobiograf\u00eda \u201cWhite House Years\u201d- dicen que lo llam\u00f3 Richard Nixon. Pero Stephen Ambrose, bi\u00f3grafo del presidente en \u201c<strong>Nixon, el triunfo de un pol\u00edtico\u201d,<\/strong> tiene una historia diferente. <\/p>\n<p>Seg\u00fan ella, tras visitar Vietnam en 1965 como asesor dem\u00f3crata, Kissinger particip\u00f3 en 1968 del di\u00e1logo de paz en Par\u00eds. Y entonces dio la primera se\u00f1al pasando informaci\u00f3n sensible en forma confidencial a la campa\u00f1a de Nixon, quien tem\u00eda que un \u00e9xito del gobierno de Lyndon Johnson<strong> lo arruinara en las elecciones por la presidencia. <\/strong><\/p>\n<p>\u201dQuienquiera que fuese el nuevo presidente, Kissinger<strong> quer\u00eda ser su asesor de pol\u00edtica exterior\u201d<\/strong>, dice Ambrose. El doble juego tuvo \u00e9xito y Kissinger entr\u00f3 al gobierno del triunfante Nixon en 1969, primero como asesor de Seguridad Nacional y luego como Secretario de Estado. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Kissinger fue galardonado con el Nobel de la Paz luego de los acuerdos de Par\u00eds de 1973, aun cuando el alto el fuego de Vietnam no dur\u00f3. <\/p>\n<p>Siempre se le reproch\u00f3 que no devolviera el galard\u00f3n, como hizo su par vietnamita Le Duc Tho. Por su papel en el tr\u00e1fico de informaci\u00f3n confidencial, Nixon sinti\u00f3 que hab\u00eda encontrado un esp\u00edritu af\u00edn y escribi\u00f3 en sus memorias:<strong> \u201cUn factor que me convenci\u00f3 de la credibilidad de Kissinger fue el extremo al que lleg\u00f3 para proteger su secreto\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cProteger el secreto\u201d<\/strong>. Ese fue el santo y se\u00f1a en la Casa Blanca de Nixon y de Kissinger, a la que m\u00e1s de un periodista de la \u00e9poca asoci\u00f3 con un cuartel de conspiradores. <\/p>\n<p>Tanto Issacson, como Ambrose y Seymour Hersh en su<strong> \u201cEl precio del poder\u201d,<\/strong> se\u00f1alan que el pinchado de tel\u00e9fonos de colegas y amigos, que fue autorizado por Nixon y supuestamente instigado por Kissinger, \u201cfinalmente condujo a los plomeros (cubanos), que a su vez condujeron al Watergate\u201d, el c\u00e9lebre esc\u00e1ndalo de espionaje a la sede dem\u00f3crata.<\/p>\n<p>Nixon y Kissinger tambi\u00e9n imprimieron el sigilo sobre sus contactos con China, un entramado clandestino en el que el Congreso, la Casa Blanca y toda la prensa quedaron a oscuras. Sumido en comprensible estupor, el bi\u00f3grafo Isaacson escribe:<strong> \u201cEsto result\u00f3 en una extra\u00f1a situaci\u00f3n en la que las canciller\u00edas de China, Pakist\u00e1n, Rumania y la URSS sab\u00edan de la iniciativa estadounidense en Beijing, pero no as\u00ed el Departamento de Estado\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Las gestiones encubiertas de <strong>Kissinger en Beijing con Mao <\/strong>\u2013una herej\u00eda en la \u00e9poca para muchos- llevaron a uno de sus grandes logros: una era de \u201cdiplomacia triangular\u201d. La estrategia permit\u00eda integrar a China al balance de poder global, alej\u00e1ndola de Mosc\u00fa y consolidando la presencia de Washington en el eje Asia-Pac\u00edfico. Al mismo tiempo, Kissinger negociaba con Rusia delicados tratados de control nuclear. <\/p>\n<p>El hist\u00f3rico di\u00e1logo cara a cara de Nixon y Mao en 1972 concluy\u00f3 23 a\u00f1os de aislamiento diplom\u00e1tico y hostilidad mutua y paviment\u00f3 lo que, bajo Deng Xiaoping, ser\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde la conversi\u00f3n al peculiar modelo capitalista de la Beijing actual. <strong>Con Nixon reelecto en 1972, <\/strong>Mr. K. se transform\u00f3 en la figura clave del gobierno y en el h\u00e1bil sobreviviente de todas las purgas provocadas por la paranoia del presidente en camino a la cat\u00e1strofe del Watergate.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"Equipo. Kissinger y Richard Nixon, toda una etapa de la geopolitica norteamericana ap\" src=\"https:\/\/www.clarin.com\/img\/2023\/11\/29\/3B2NOiXhK_720x0__1.jpg\"\/>Equipo. Kissinger y Richard Nixon, toda una etapa de la geopolitica norteamericana ap<\/p>\n<p>Poco <strong>antes de la cumbre en China,<\/strong> la victoria electoral en 1970 del socialista chileno Salvador Allende hab\u00eda revelado una faceta m\u00e1s ominosa de Kissinger. Al\u00e9rgico a los movimientos de derechos humanos, arm\u00f3 operaciones secretas con la venia de Nixon para evitar que el chileno llegara a La Moneda y \u201chacer crujir la econom\u00eda chilena\u201d. <\/p>\n<p>Cables desclasificados revelaron a\u00f1os m\u00e1s tarde <strong>c\u00f3mo alent\u00f3 el golpe y cu\u00e1nto desprecio sent\u00eda por Allende:<\/strong> \u201cNo veo por qu\u00e9 tenemos que dejar que un pa\u00eds se haga marxista s\u00f3lo porque su poblaci\u00f3n es irresponsable\u201d al votarlo, dijo entonces.<\/p>\n<p>Como ocurrir\u00eda enseguida con la Argentina, Kissinger tambi\u00e9n entorn\u00f3 los p\u00e1rpados ante las atrocidades de Videla y sus matones. En junio de 1976, el entonces secretario de Estado dialog\u00f3 con C\u00e9sar Guzzetti, ante quien aval\u00f3 la represi\u00f3n ilegal y lo que vino a continuaci\u00f3n. \u201cSi hay cosas que tienen que hacer,<strong> h\u00e1ganlo r\u00e1pido\u201d,<\/strong> le reclam\u00f3, seg\u00fan revelaron otros documentos exhumados a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>La prensa tambi\u00e9n fue blanco de sus maniobras. Como fuente privilegiada, integr\u00f3 a periodistas preferidos a un c\u00edrculo de confidencias controladas. <strong>Nadie deber\u00eda torpedearlo<\/strong>. Convertido en una superestrella global, el canciller m\u00e1s c\u00e9lebre en la era de los medios fue tapa 21 veces de la revista Time y un sondeo de Gallup en 1973 lo exalt\u00f3 como \u201cel estadounidense m\u00e1s admirado\u201d.<\/p>\n<p>La periodista Oriana Fallacci, en una controvertida entrevista de noviembre de 1972, le pregunt\u00f3 c\u00ednicamente por sus relaciones con famosas mujeres y si no le molestaba que se lo llamara \u201cun despreocupado tenorio, un playboy\u201d.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" alt=\"Capitulo historia. Kissiger y Mao Tse Tung en Beijig. Otra era AP\" src=\"https:\/\/www.clarin.com\/img\/2019\/06\/18\/DK2124m7C_720x0__1.jpg\"\/>Capitulo historia. Kissiger y Mao Tse Tung en Beijig. Otra era AP<\/p>\n<p>Mostrando encantos de manipulador, Kissinger respondi\u00f3 con su fuerte acento de bar\u00edtono alem\u00e1n: <strong>\u201cLa reputaci\u00f3n de playboy<\/strong> me fue \u00fatil y me ser\u00e1 \u00fatil porque sirve para tranquilizar a la gente (&#8230;) Para m\u00ed las mujeres son una diversi\u00f3n, un hobby. Nadie dedica un tiempo excesivo a los hobbies\u201d. Con el tiempo, lamentar\u00eda su cita con la italiana y el rosario siguiente de chismes de conventillo que enlodar\u00eda desde entonces su figura.<\/p>\n<p>Pero esas<strong> frivolidades y controversias<\/strong> no deber\u00edan eclipsar, sin embargo, una alta sofisticaci\u00f3n intelectual por la que siempre descoll\u00f3 entre sus colegas. \u201cUn l\u00edder \u2013dijo alguna vez- no debe preocuparse por si algo es posible o no. Debe preguntarse si es necesario\u201d. Bajo esa frase respira el pensamiento realista que gui\u00f3 su trabajo, compendiado desde el inicio en una tesis doctoral titulada \u201cPaz, legitimidad y equilibrio\u201d. <\/p>\n<p>De all\u00ed surge un manojo de premisas, que hacen m\u00e1s inteligible su legado. Seg\u00fan Kissinger, la historia es la llave para entender los problemas de seguridad nacional; muchas decisiones sobre pol\u00edtica exterior son elecciones entre un conjunto de males;<strong> no hay nada puramente correcto o puramente malo,<\/strong> sino muchas sombras grises en el medio; el liderazgo debe estar advertido de los peligros de un realismo a ultranza, aunque \u2013como le dijo a un colega- \u201cla insistencia en la pura moralidad es en s\u00ed misma la m\u00e1s inmoral de las posturas\u201d, b\u00e1sicamente porque condena a la inacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es bajo ese marco donde sus ideas sobre la invasi\u00f3n rusa de Ucrania y la disputa con China deben ser le\u00eddas hoy. De la guerra dijo que terminar\u00e1 con Mosc\u00fa <strong>devolviendo todos los territorios <\/strong>que conquist\u00f3, exceptuando tal vez Crimea, lo que provoc\u00f3 un sonoro repudio de Kiev, cuyo ingreso a la OTAN recomend\u00f3.<\/p>\n<p><strong>Con China,<\/strong> rechaz\u00f3 la estrategia actual de EE.UU. de tratarla como el enemigo a vencer e insisti\u00f3 en la idea de la coexistencia ya que el mundo alcanz\u00f3 niveles de destrucci\u00f3n sin precedentes: \u201cQuerer concesiones chinas y anunciarlas como concesiones no es buena pol\u00edtica\u201d, le dijo a The Wall Street Journal al cumplir 100 a\u00f1os de vida.<\/p>\n<p>Sin su gran sombra, la diplomacia global que debe seguirlo ahora es apenas concebible. En el apogeo de su carrera, circulaba un chiste en los pasillos de Washington: \u201cImaginemos lo que ocurrir\u00eda si hoy muriese Kissinger: Richard Nixon se convertir\u00eda en presidente de EE.UU.\u201d Era una boutade, claro. Pero acaso nos da hoy la dimensi\u00f3n exacta del personaje que<strong> estamos despidiendo.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comenz\u00f3 su vida siendo Heinz, bajo el oprobio de la Alemania nazi. Emigrante refugiado a los 15 a\u00f1os en Nueva York, su paso por una secundaria nocturna fue la escala inicial que lo llevar\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s a los honores de Harvard.<br \/>\nEntre esos dos extremos, que encarnan con holgura una versi\u00f3n del se debe ubicar el despegue de la carrera de Henry Kissinger, el diplom\u00e1tico m\u00e1s influyente del \u00faltimo siglo<br \/>\nInevitable y controvertido, por su eficacia supo de sobra que no necesitaba apuntar demasiado para dar en la diana de las cosas. Su desaparici\u00f3n cierra un ciclo largo de la diplomacia estadounidense, la que a\u00fan no ha encontrado una figura de relevo de iguales calibres. Muchos en la derecha de su pa\u00eds lo repudiaron por acercarse a Rusia y a China en el apogeo de la Guerra Fr\u00eda.<br \/>\nLa izquierda, en cambio, quiso juzgarlo como criminal de guerra por su fuerte aliento a las dictaduras del Cono Sur. Entre reproches y maldiciones, sin embargo, siempre tuvo el mundo exterior servido a domicilio. Y ..<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":14127,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14126"}],"collection":[{"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14126\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}