{"id":10509,"date":"2023-11-03T22:44:23","date_gmt":"2023-11-04T01:44:23","guid":{"rendered":"https:\/\/maxradio923.com\/index.php\/2023\/11\/03\/mundos-intimos-sufri-ataques-de-panico-durante-muchos-anos-el-miedo-a-lo-nuevo-era-una-de-las-causas-detras-del-problema\/"},"modified":"2023-11-03T22:44:23","modified_gmt":"2023-11-04T01:44:23","slug":"mundos-intimos-sufri-ataques-de-panico-durante-muchos-anos-el-miedo-a-lo-nuevo-era-una-de-las-causas-detras-del-problema","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/2023\/11\/03\/mundos-intimos-sufri-ataques-de-panico-durante-muchos-anos-el-miedo-a-lo-nuevo-era-una-de-las-causas-detras-del-problema\/","title":{"rendered":"Mundos \u00edntimos. Sufr\u00ed ataques de p\u00e1nico durante muchos a\u00f1os. El miedo a lo nuevo era una de las causas detr\u00e1s del problema."},"content":{"rendered":"<p>Mundos \u00edntimos. Sufr\u00ed ataques de p\u00e1nico durante muchos a\u00f1os. El miedo a lo nuevo era una de las causas detr\u00e1s del problema.<\/p>\n<p>No puedo saber exactamente d\u00f3nde comenzaron. Lo que s\u00ed recuerdo es que adquirieron su espesor patol\u00f3gico cuando a los 18 a\u00f1os vine a estudiar desde La Pampa a C\u00f3rdoba, lugar en el que vivo actualmente con mi familia. Me refiero a los tan mentados ataques de p\u00e1nico. Creo entrever que la explosi\u00f3n de ansiedad que estaba atr\u00e1s de los ataques surgi\u00f3 por el miedo a lo nuevo, el nulo control de muchas cosas -con la contrapartida de una gran libertad-, y el saber que una parte importante de mi vida infantil comenzaba a quedar atr\u00e1s. Tres cap\u00edtulos -sucesivos y repetidos- identificaba en el proceso de los ataques. Primero la extra\u00f1eza, <strong>algo as\u00ed como sentir que uno est\u00e1 cortado y pegado en la realidad<\/strong>; seguidamente los s\u00edntomas: taquicardia, falta de aire, una transpiraci\u00f3n abrumadora, los ojos de los dem\u00e1s como flechas que nos atraviesan con asco; el tercer momento es el de la huida, donde buscamos cualquier v\u00eda para escapar del lugar en el que estemos, sea en una fila de compras, un cine o una reuni\u00f3n con amigos en casa.<\/p>\n<p>                                                          ***<\/p>\n<p>Dicen que cada persona es un mundo. Yo digo -medio en broma, medio en serio- que cada persona es un universo, con sus soles, estrellas y agujeros negros, y enti\u00e9ndase por esto \u00faltimo las angustias que aquejan a cada ser humano a lo largo de la existencia. El fil\u00f3sofo dan\u00e9s del siglo XIX S\u00f6ren Kierkegaard explica que la angustia surge a partir del modo \u00fanico que cada persona tiene de vivenciar la realidad. Pero all\u00ed se halla -por parad\u00f3jico que parezca- la propia originalidad. Esto significa, sencillamente, que el mero hecho de estar en el mundo nos convierte en seres singulares.<\/p>\n<p>Quiero contarles un poco de mi universo, espec\u00edficamente de esos agujeros negros, un costado poco grato pero quiz\u00e1s esperanzador para otros. Si quieren, y que suene as\u00ed, <strong>dejo un extracto de mi vida como servicio a la comunidad<\/strong> para quien padece trastornos de ansiedad, con los consabidos ataques de p\u00e1nico en sus diversas variantes.<\/p>\n<p>                                                                 ***<\/p>\n<p>Una vez que pude decir lo que me pasaba, la madre de mi compa\u00f1ero -que a fin de cuentas era una extra\u00f1a- me calm\u00f3 y recomend\u00f3 ver a una psic\u00f3loga. Recuerdo claramente cuando dijo que era algo que ten\u00eda tratamiento. Comprend\u00eda as\u00ed que darle un rostro a ese padecimiento irracional me impulsaba t\u00edmidamente a combatir esta dolencia. Al comenzar con la psic\u00f3loga recomendada fui desplegando trozos de vida que ataban los ataques a ciertas obsesiones compulsivas. Una de ellas, infantil, de leyenda personal y que mi madre siempre recuerda, era que antes de dormir yo deb\u00eda colocar los pares de zapatillas en orden, desde las m\u00e1s nuevas a la m\u00e1s viejas y todas con los cordones adentro. Si eso no suced\u00eda, no pod\u00eda alcanzar el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Descubr\u00ed, de a poco en las sucesivas terapias y con los sucesivos profesionales, que el calvario de los ataques se asociaba a obsesiones primordiales que eran como canales por los que pod\u00edan manifestarse, y que iban adquiriendo nuevos ropajes a medida que crec\u00eda. Para aglutinarlos, me <strong>pareci\u00f3 pertinente e ilustrativo darle la denominaci\u00f3n de \u201cloter\u00eda controlada\u201d<\/strong>, algo as\u00ed como reconocer el azar pero pretender dominarlo, cosa humanamente imposible.<\/p>\n<p>Con un ejemplo basta. A los 21 a\u00f1os me puse de novio con una compa\u00f1era de Comunicaci\u00f3n Social con la que luego estudiamos tambi\u00e9n Letras Modernas, en la Universidad Nacional de C\u00f3rdoba. En una ocasi\u00f3n, se instal\u00f3 casi con fuerza de ley que en cierta clase mi novia no ten\u00eda que aparecer, solamente porque se me ocurr\u00eda que yo pod\u00eda (y ten\u00eda) que manejar eso; si no se cumpl\u00eda el designio autoimpuesto se derrumbaba mi nexo con el presente y comenzaba los ataques de p\u00e1nico: el endurecimiento de los m\u00fasculos del cuello, el temblequeo, la transpiraci\u00f3n. Entonces ten\u00eda que salir como un fugitivo del aula sin que me vieran los compa\u00f1eros, las amigas de mi novia, sin que me llamara la atenci\u00f3n el profesor. Despu\u00e9s vendr\u00eda la culpa de no haber podido sortear la situaci\u00f3n y de perderme la clase. Alguna vez me lleg\u00f3 a ocurrir que viendo que llegaba cuando en mi fuero \u00edntimo apostaba que no ir\u00eda, me fui sin saludarla.<\/p>\n<p>Con una de las psiquiatras que estuve de los 23 a los 26 a\u00f1os, ahondamos bastante en la idea del origen; siempre se trata del origen, ya que la realidad para la perspectiva psicoanal\u00edtica se mira a trav\u00e9s del espejo opaco que es cada persona y que lo matiza seg\u00fan c\u00f3mo se configura su aparato ps\u00edquico, como <strong>si este fuera una plantilla donde los sellos de las experiencias van dejando sus marcas<\/strong>, imborrables aunque superpuestas.<\/p>\n<p>En mi caso tuvo que ver con cierta internalizaci\u00f3n de la sobreprotecci\u00f3n, que acomod\u00e9 en mi cabeza de una manera particular. Supimos rodear la idea de que los ataques y compulsiones proven\u00edan del control de las expectativas; es decir, yo asum\u00eda que la realidad futura inmediata deb\u00eda ser de tal modo y deb\u00eda comportarse de ese modo porque eso era lo que me tranquilizaba, y que a la vez imped\u00eda que me asaltaran los ataques. Como un guion improvisado cada d\u00eda y donde cada rengl\u00f3n era una apuesta. Si por caso preanunciaba antes de llegar que en la pileta de nataci\u00f3n el andarivel 3 tendr\u00eda a 4 nadadores y luego descubr\u00eda azorado que ten\u00eda 1, esa equivocaci\u00f3n era el pase libre para que me asaltaran -a\u00fan en el agua- los ataques.<\/p>\n<p>Ahora bien, ese guion que enjaulaba los trastornos ansiosos pod\u00eda ser de lo m\u00e1s absurdo e incoherente. Que no pasara una ambulancia mientras tom\u00e1bamos una gaseosa en un banco de plaza con compa\u00f1eros; que no se tocara tal tema; que la ropa de los que pasaran caminando fuera de tales colores. Cualquier cosa claramente era motivo para enfrentar el problema y los ataques. Revisando retrospectivamente en las sesiones terap\u00e9uticas,<strong> lleg\u00e1bamos al monstruo del laberinto: yo pose\u00eda una cierta incapacidad para soportar las adversidades<\/strong> que alejaban mi -como le llaman ahora- zona de confort, pero porque de chico y adolescente fui resolviendo todo lo que no me gustaba o agradaba compens\u00e1ndolo con cuestiones imaginarias que pretend\u00eda manejar a discreci\u00f3n.<\/p>\n<p>La sobreprotecci\u00f3n es un cuidado excesivo, que tiene a su vez un costado de exigencia, que est\u00e1 en el devolver eso de alg\u00fan modo. Mi trastorno de ansiedad se originaba a partir del mundo mental privado que ideaba y en el cual -como un refugio infernal-, pod\u00eda tornar v\u00e1lido y trascendental no s\u00f3lo la idea de modificar y hacer lo que quisiera, incluso hasta fallar, que formaba parte de esa ideaci\u00f3n. Era una espiral interminable y agotadora. Con el tiempo fui entendiendo que leer -donde se cifra gran parte de mi trabajo- es jugar un poco a eso que mencion\u00e9 antes; apostar sobre la realidad literaria que va invadiendo nuestras conciencia y cuerpo mientras se lee, aunque pactando siempre de antemano el serio (y sano) juego del arte.<\/p>\n<p>No lo dije antes en esta mini autobiograf\u00eda patol\u00f3gica pero lo digo ahora: los ataques de p\u00e1nico tienen cura; en mi caso, frente al agobio que sent\u00eda ante lo que no entraba en mis pretensiones, trabaj\u00e9 en la distracci\u00f3n que hizo que de a poco pusiera la mente y las emociones en otro lado, desatendiendo -casi involuntariamente- esa \u201cloter\u00eda controlada\u201d que me aquejaba. Las compulsiones obsesivas permanecen, algunas permanecen, cambiando de ropaje, pero esa sostenida sensaci\u00f3n de sentirse d\u00e9bil, incomprendido y no apto para este mundo fue mermando much\u00edsimo. De vez en cuando <strong>retorno a terapia para acomodar las fichas, los miedos, los desbordes, las expectativas frustradas<\/strong> que obviamente nos constituyen, en fin, la vida. Quiz\u00e1s les suceda a varios y varias que atravesaron este tipo de problem\u00e1ticas: cuando ya estamos mejor, casi que no podemos entender c\u00f3mo nos suced\u00eda lo que nos suced\u00eda.<\/p>\n<p>Si alguien puede explicarme el mundo, la vida, la muerte (pero m\u00e1s la vida) que confiese su primer s\u00edntoma. Nacer, crecer, vivir es tratar de esculpir ese interrogante que vamos armando con retazos de experiencias. El escritor Leopoldo Marechal dec\u00eda que de todo laberinto se sale por arriba; yo arriesgo que la disminuci\u00f3n del padecimiento -disminuci\u00f3n aqu\u00ed como eufemismo de salida- para los laberintos de la mente con ataques de p\u00e1nico se basa en el tratamiento psicol\u00f3gico que se orienta al conocimiento propio, a comprender la dolencia e insatisfacci\u00f3n para luego colocarla en un compartimento de la estanter\u00eda ps\u00edquica sin mayor protagonismo, para que la cosa suceda mientras uno est\u00e1 ocupado y preocupado por otras cuestiones.<\/p>\n<p>Fui padre en la pandemia. Estamos con mi pareja en el caos maravilloso de su crecimiento. Puedo decir que Oliverio me distrae bastante no solo de mis ocupaciones sino tambi\u00e9n de la posibilidad de enrolarme nuevamente en el cuartel de los ansiosos incorregibles. O al menos la ansiedad que demanda mi hijo tiene un aroma que armoniza con cualquier laberinto.<\/p>\n<p>Para finalizar. Tengo 44 a\u00f1os. Pensando un poco en mi ocupaci\u00f3n, la de escritor, adem\u00e1s de docente, medianamente algo he comprendido del trabajo que implica la escritura y la lectura: <strong>cada autor o autora no hace m\u00e1s que escribir siempre sobre sus obsesiones<\/strong>, o dicho de modo m\u00e1s tajante: un escritor no puede escribir m\u00e1s que sobre aquello que no puede dejar de escribir. Y valga aqu\u00ed el juego de palabras. Es tentador tambi\u00e9n creer que la propia subjetividad es la que va trayendo lo malo con lo bueno. En mi caso fue c\u00f3mo yo me sent\u00ed sobreprotegido, y luego mi deseo de sobreprotegerme de la realidad inmanejable frente al abismo de la libertad. Mi refugio a puertas abiertas fue y es la literatura. Uno es con sus problemas. De all\u00ed la forma en la que esculpir\u00e1 su huella, su legado, su obra a partir del nudo que nos pone la vida adelante; pero ojo: ni obra maestra, ni mesi\u00e1nica, ni mala, ni buena: \u00fanica y por ello original.<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;<\/p>\n<p><strong><em>Soy Nicol\u00e1s Jozami<\/em><\/strong><em>. Lector, escritor, docente, investigador. Fundamentalista kafkiano. Licenciado en Letras Modernas y en Comunicaci\u00f3n Social. Dicto talleres de escritura y de lectura. He publicado varios libros de cuentos, tuve un hijo y no plant\u00e9 un \u00e1rbol, pero vivo trepado en el de la imaginaci\u00f3n desde hace mucho tiempo, y les aseguro que no estoy solo, sino acompa\u00f1ado por much\u00edsima otra gente. Sobreviviente de los ataques de p\u00e1nico, con mucha terapia y medicaci\u00f3n. Agradecido de todos los que hacen posible y que valga la pena esta historia de vivir.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mundos \u00edntimos. Sufr\u00ed ataques de p\u00e1nico durante muchos a\u00f1os. El miedo a lo nuevo era una de las causas detr\u00e1s del problema.No puedo saber exactamente d\u00f3nde comenzaron. Lo que s\u00ed recuerdo es que adquirieron su espesor patol\u00f3gico cuando a los 18 a\u00f1os vine a estudiar desde La Pampa a C\u00f3rdoba, lugar en el que vivo actualmente con mi familia. Me refiero a los tan mentados ataques de p\u00e1nico. Creo entrever que la explosi\u00f3n de ansiedad que estaba atr\u00e1s de los ataques surgi\u00f3 por el miedo a lo nuevo, el nulo control de muchas cosas -con la contrapartida de una gran libertad-, y el saber que una parte importante de mi vida infantil comenzaba a quedar atr\u00e1s. Tres cap\u00edtulos -sucesivos y repetidos- identificaba en el proceso de los ataques. Primero la extra\u00f1eza, algo as\u00ed como sentir que uno est\u00e1 cortado y pegado en la realidad; seguidamente los s\u00edntomas: taquicardia, falta de aire, una transpiraci\u00f3n abrumadora, los ojos de los dem\u00e1s como flechas que nos atraviesan con asco; el tercer momento es el d..<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10510,"comment_status":"","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10509"}],"collection":[{"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10509"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10509\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10509"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10509"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/maxradio923.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10509"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}